29 Junio 2007 Seguir en 
El cierre nocturno de las estaciones de servicio que venden nafta y gasoil (de 22 a 6), impulsado por Capega, divide las opiniones entre los propietarios y administradores de los establecimientos. Algunos avalan la propuesta, aunque afirman que merece un debate sobre su viabilidad, y otros sostienen que no dará buenos resultados.
El presidente de Capega, Juan Montanaro, afirmó que el 33% de las estaciones de combustibles líquidos asociadas a la cámara (30 de un total de 90) se adherirán a partir del domingo a la medida, cuyo objetivo es disminuir los costos de funcionamiento (laborales y de energía eléctrica), en un horario en el que hay expendedoras que casi no venden combustible. Pero entre los estacioneros prima la cautela ante este anuncio. Los que la consideran viable afirman que deben estudiarla más para llegar a un consenso con el resto. Y los que dicen que es desfavorable argumentan los siguientes aspectos:
De las 90 estaciones que venden combustibles líquidos, 22 pertenecen a las petroleras, que continuarán abiertas las 24 horas y, así, receptarán la clientela que resignarían las que cierren.
Otras 67 expenden sólo GNC, pero algunas son duales, es decir, venden GNC y también nafta y gasoil. Estas tampoco se adherirían a la medida porque registran buena parte de su actividad por la noche, con el GNC, por el tránsito de los taxis.
De las 90 que venden combustibles líquidos, las que están ubicadas a la vera de la ruta tampoco cerrarían porque expenden buena parte del gasoil por la noche.
El turno propuesto es de 22 a 6 de la mañana, pero entre las 22 y las 24 la actividad todavía no es tan baja como en la madrugada.
No se aclaró si la propuesta es cerrar todos los días. Es que los fines de semana hay más actividad a la noche que en los días hábiles.
"Somos un servicio público y la solución de nuestros problemas no pasa por correr gente o dejar de prestar el servicio, sino por pelear con las petroleras para una mejora en los márgenes", aseveró el estacionero Hernán Rivera, de un establecimiento de Yerba Buena.
"Es cuestión de ser más eficientes, en el sentido de analizar bien todos los gastos. Economía de guerra, llamémoslo, si se quiere; lo que no implica necesariamente cerrar por la noche. Creo que la medida no es conveniente", agregó.
"Es un tema que todavía no se analizó como corresponde, con todas las estaciones de servicio. Me parece, además, una estupidez cerrar si sabemos que hay 22 estaciones de las petroleras que no lo van a hacer", dijo otro estacionero.
Otro empresario del microcentro sostuvo que tal vez las estaciones pequeñas adhieran a la medida, porque trabajan a pérdida durante la noche.
El presidente de Capega, Juan Montanaro, afirmó que el 33% de las estaciones de combustibles líquidos asociadas a la cámara (30 de un total de 90) se adherirán a partir del domingo a la medida, cuyo objetivo es disminuir los costos de funcionamiento (laborales y de energía eléctrica), en un horario en el que hay expendedoras que casi no venden combustible. Pero entre los estacioneros prima la cautela ante este anuncio. Los que la consideran viable afirman que deben estudiarla más para llegar a un consenso con el resto. Y los que dicen que es desfavorable argumentan los siguientes aspectos:
De las 90 estaciones que venden combustibles líquidos, 22 pertenecen a las petroleras, que continuarán abiertas las 24 horas y, así, receptarán la clientela que resignarían las que cierren.
Otras 67 expenden sólo GNC, pero algunas son duales, es decir, venden GNC y también nafta y gasoil. Estas tampoco se adherirían a la medida porque registran buena parte de su actividad por la noche, con el GNC, por el tránsito de los taxis.
De las 90 que venden combustibles líquidos, las que están ubicadas a la vera de la ruta tampoco cerrarían porque expenden buena parte del gasoil por la noche.
El turno propuesto es de 22 a 6 de la mañana, pero entre las 22 y las 24 la actividad todavía no es tan baja como en la madrugada.
No se aclaró si la propuesta es cerrar todos los días. Es que los fines de semana hay más actividad a la noche que en los días hábiles.
"Somos un servicio público y la solución de nuestros problemas no pasa por correr gente o dejar de prestar el servicio, sino por pelear con las petroleras para una mejora en los márgenes", aseveró el estacionero Hernán Rivera, de un establecimiento de Yerba Buena.
"Es cuestión de ser más eficientes, en el sentido de analizar bien todos los gastos. Economía de guerra, llamémoslo, si se quiere; lo que no implica necesariamente cerrar por la noche. Creo que la medida no es conveniente", agregó.
"Es un tema que todavía no se analizó como corresponde, con todas las estaciones de servicio. Me parece, además, una estupidez cerrar si sabemos que hay 22 estaciones de las petroleras que no lo van a hacer", dijo otro estacionero.
Otro empresario del microcentro sostuvo que tal vez las estaciones pequeñas adhieran a la medida, porque trabajan a pérdida durante la noche.







