Negros africanos trajeron sus potentes percusiones a Tucumán

Dicen que su música se oye hasta el más allá y que golpean las pieles con la aprobación de los dioses. Este sábado toca en la provincia una banda africana.

28 Junio 2007
Cuentan que los sonidos que salen de sus instrumentos son tan mágicos y nobles que se escuchan hasta el más allá. Que las percusiones logradas por ellos embrujan al que las escucha hasta el punto de hipnotizarlo. Y que, como si el espectáculo musical fuera poca cosa, unas morenas caderas acompañan las notas con un ritmo inigualable. Varios de los responsables de este idilio nacieron en una tierra lejana y castigada: el oeste de Africa. Sin embargo -y afortunadamente- desean compartirlo con el continente entero. Este fin de semana es el turno de Tucumán: el grupo Jef Jel Teranga Diam Ak Cheweul (no intente pronunciar el nombre, sólo escúchelos) presentara su música negra y pura el sábado, en el club Talleres de Tafí Viejo.

La historia comenzó hace cinco años y -vaya casualidad- tiene a un tucumano de protagonista. En esa época, el músico César Eduardo Díaz paseaba por Africa buscando nuevas experiencias interculturales. Encontró algo mejor: un grupo de artistas procedentes de Guinea y Senegal, a quienes se les acopló rápidamente.

Las fronteras culturales se esfumaron cuando todos los integrantes de la agrupación comenzaron a hablar el mismo idioma: un ritmo africano, mezclado con la samba brasileña y con otros aportes latinoamericanos. La combinación fue perfecta.

Pronto, el público fue interesándose por la melódica fusión y concurriendo a sus presentaciones. La adhesión fue tal que los artistas decidieron incorporar otros integrantes al espectáculo: bailarinas, acróbatas y malabaristas. Ese fue el germen de Jef Jel Teranga Diam Ak Cheweul, nombre que significa ““energía que se brinda naturalmente y vuelve potenciada para el espíritu en la pureza de cada día”.

A partir de entonces, la agrupación fue fortalecida con diferentes incorporaciones, hasta su formación actual. Además de cautivar al público, los músicos intentan transmitirle sus conocimientos en lo que a ritmos, danzas y tradiciones se refiere, por lo que abrieron distintos talleres. Incluso, inventaron un nuevo instrumento musical: el pan fall (pandero gigante).

Hace dos semanas, llegaron a la provincia. Y el sábado deleitarán a todos los interesados en conocer la música que los dioses ya aprobaron.

Perfil de los músicos

César Díaz: es percusionista. Nació en Tucumán en 1976. Su espíritu inquieto y aventurero lo llevó hasta Africa, donde conoció a los músicos que ahora invitó a nuestra provincia.

Dieng Madior: nació en Senegal en el seno de una familia de Griot. En Africa, se trata de un apellido vinculado a artistas. Dice que sabe golpear las pieles con la aprobación de los dioses.

Alpha Bangoura: es maestro de danza y percusión. Nació en Conakry, Guinea. Comenzó muy joven el aprendizaje de diferentes percusiones. Su estrecha relación con los espíritus ancestrales africanos dan como resultado armonías del mas allá.

Manfilla Kouate: comenzó su carrera con la Fanta Mbake Kouate, una popular agrupación de bailarines y acróbatas de su país.

Silla Ya Moussa: los ritmos salen de las manos de este percusionista como si fueran emitidos por transmisión genética.

Meita Camara: nació en Senegal pero se mudó a Brasil, donde luego aprendió a fusionar los ritmos africanos con los latinos. LA GACETA (C)

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