El agitado rompeolas federal

La cumbre del poder quedó a la defensiva tras los triunfos de la oposición. Acevedo salió del ostracismo y cargó contra los contratos petroleros. El ahorro de energía. Por Angel Anaya - Columnista.

28 Junio 2007
BUENOS AIRES.- El rompeolas federal no es el mismo que el de una semana atrás, pues los hechos electorales dejaron manifiestamente de ser locales y la política ha tomado un sesgo que ni los más imaginativos suponían, poniendo en la defensiva a la cumbre del poder. Las circunstancias más inmediatas son la reacción antikirchnerista del hasta ahora silencioso ex gobernador santacruceño Sergio Acevedo por los sorprendentes e inesperados contratos petroleros en su provincia, y la alarmada declaración de la Unión Industrial Argentina, tolerantemente dialoguista con el Gobierno, sobre la reducción de energía eléctrica a más de 4.000 empresas y que supera el 40% de la demanda. La actitud de Acevedo mete el termómetro más profundamente en la crisis que hace tres meses puso en emergencia a la tierra natal del Presidente y acaba de agregar en la región la derrota oficialista de Tierra del Fuego. Para el ex gobernador, las concesiones petroleras desmesuradas que acaban de tomar estado público son una evidencia de que Kirchner “está profundizando la matriz económica menemista” y que su ministro Julio de Vido sería el ejecutor del “negociado”. Acevedo se borró de su militancia oficialista uniéndose a la oposición que pretende impedir la aprobación por la Legislatura o, si es preciso, con una consulta ciudadana.
Al perro flaco todo se le vuelven pulgas, reflexionaba Sancho Panza para advertir a Don Quijote que los refranes son muy útiles antes de cometer ciertos actos. Esos contratos tan concesivos fueron precisamente anunciados a horas de las derrotas electorales del kirchnerismo, sin calcular la reacción que podrían tener en los sensibilizados ámbitos santacruceños que festejaban la victoria de la gobernadora fueguina electa, Fabiana Ríos. Y precisamente fue ese el momento elegido por grandes empresarios de todo el país para el comunicado de la UIA, donde, además, se pide que el ahorro energético sea para toda la sociedad, decisión a la que se opone Kirchner, pero que comparte el secretario de Energía, Daniel Cámeron, en la órbita adversa de De Vido. “La Argentina está creciendo, bienvenido este tipo de problemas”, ha dicho Kirchner, repitiendo la fórmula dialéctica del personaje volteriano, mientras transcurrían aquellas circunstancias. Esa manera de interpretar la realidad es consecuente con no haber recurrido al pasado como archivo de experiencias, curiosa omisión presidencial que no se condice con su frecuente apelación a la memoria. Son días duros, efectivamente, en el agitado rompeolas federal, donde se acumulan los problemas nacionales que la conducción centralizada del poder debe atender y, si es posible, resolver. (De nuestra Sucursal)