28 Junio 2007 Seguir en 
Un asesino de parejas jóvenes en San Francisco envía a un diario una pista sobre su nombre. A partir del momento en que un dibujante logra descifrar esa pista, comienza una investigación sobre los crímenes. Dar caza al asesino se convertirá en una obsesión para cuatro hombres, una obsesión que los convertirá en fantasmas de lo que eran antes, con sus vidas construidas y destruidas por el innumerable rastro de pistas del asesino.
"Zodíaco", dirigido por David Fincher es un filme más bien extraño: está basado en el caso real de un asesino serial que aterrorizó los EE.UU. en los 70 (se le adjudican al menos 37 crímenes). El filme relata la carrera de ese criminal que actuaba en la bahía de San Francisco, asesinando con saña y adjudicándose otros crímenes de la época, manipulando a la prensa y a la policía, enviando cartas con códigos y mensajes supuestamente crípticos que tuvieran en vilo a una sociedad que aún hoy en día no sabe con exactitud quién fue y que resulta otro de los famosos archivos no resueltos que engrosan los expedientes del FBI.
Pero el verdadero foco de la película no son los crímenes sino cómo ciertas vidas y ciertas profesiones rutinarias se ven trastocadas por la intervención del más puro azar (y allí aparece otra vez el elemento "apocalíptico" típico del realizador). Porque el asunto policial es apenas una excusa para ver cómo cierta información, cierta búsqueda de precisión altera la vida de las personas.
"Zodíaco", dirigido por David Fincher es un filme más bien extraño: está basado en el caso real de un asesino serial que aterrorizó los EE.UU. en los 70 (se le adjudican al menos 37 crímenes). El filme relata la carrera de ese criminal que actuaba en la bahía de San Francisco, asesinando con saña y adjudicándose otros crímenes de la época, manipulando a la prensa y a la policía, enviando cartas con códigos y mensajes supuestamente crípticos que tuvieran en vilo a una sociedad que aún hoy en día no sabe con exactitud quién fue y que resulta otro de los famosos archivos no resueltos que engrosan los expedientes del FBI.
Pero el verdadero foco de la película no son los crímenes sino cómo ciertas vidas y ciertas profesiones rutinarias se ven trastocadas por la intervención del más puro azar (y allí aparece otra vez el elemento "apocalíptico" típico del realizador). Porque el asunto policial es apenas una excusa para ver cómo cierta información, cierta búsqueda de precisión altera la vida de las personas.







