Centenares de jóvenes quieren seguir los pasos de Marianela
La multitud hizo una larga fila desde la madrugada en Laprida al 100, que ayer a media mañana daba la vuelta hasta la calle 25 de Mayo. Los productores de Telefe admitieron que sus expectativas fueron superadas, y contaron que no buscaban un perfil determinado para los futuros participantes.
Debido a esta situación, hoy continuará el casting, en tanto que, de una pre-selección que se hará esta noche, se pasará a otra etapa: mañana continuarán las pruebas y las entrevistas, pero ya con cámaras que filmarán las pruebas.
"Debido al fenómeno de Marianela Mirra, la ganadora tucumana, nosotros preveíamos que se duplique el número de los interesados, pero ya se ha triplicado", le dijo a LA GACETA Fidel Rafael Chiatto, uno de los productores de Telefé. "A esta hora (alrededor de las 10) ya estamos entregando números para mañana", agregó.
Ante una pregunta, Chiatto señaló que no se está buscando un perfil de gente determinado. "Más bien estamos esperando que la gente nos sorprenda, que ellos nos den un perfil de una personalidad atractiva", puntualizó, aclarando que "no pasa por nuestra cabeza que haya tantos del interior, o de que uno sea de un barrio y otro rico, por ejemplo". Inmediatamente precisó: "no venimos con un criterio prefijado de lo que queremos. Pero finalmente habrá que elegir, porque únicamente serán 18 los que entrarán a la casa. Es que tenemos que estar muy atentos porque, bueno, no podemos equivocarnos mucho; por eso las selecciones serán varias. A mí me contaron que, por ejemplo, Marianela estaba como suplente y pudo entrar a la casa porque otro aspirante no funcionó en las pruebas", reveló.
"¿Por qué cree que se presenta tanta gente?", se le preguntó. "Creo que la mayoría viene por una necesidad económica. La situación que vivimos hace que la gente que encuentra una puerta abierta trate de aprovecharla para lograr una mejor situación. Incluso estamos aceptando las presentaciones de gente de otras provincias, sin limitaciones", añadió. Pero además brindó un dato curioso. "También vienen porque hay una necesidad de hablar impresionante. Se ve claramente que cuando nosotros le preguntamos algo a uno de ellos, rápidamente hablan sobre sus vidas, sobre sus familias y sobre sus aspiraciones", dijo.
El equipo de seis productores -que son los que llegaron a esta ciudad-, se turnaba por tandas para atender a los numerosos jóvenes, que ingresaban en el estudio del primer piso de Canal 8, de tres en tres.
Las entrevistas no duraban más de cinco minutos, y las preguntas se limitaron, en casi todos los casos a saber por qué se presentaban al casting. Previamente, se hicieron firmar las solicitudes de los postulantes cuyos datos tenían el valor de una verdadera declaración jurada. En una de las cláusulas, por ejemplo, se estipulaba un permiso expreso para fotografiar y registrar imágenes aún desde la misma fila. En ese sentido pudo observarse que una productora con un camarógrafo recorría la larga cola y hasta incitaba a los chicos a hacer olas.
Solos en la madrugada
CAFE CALIENTE, CARTAS Y MUSICA.- Mariana López y Gustavo Fuentes, dos jóvenes de 22 años, compañeros de estudio en la Facultad de Filosofía y Letras, decidieron pasar la noche en la vereda de Laprida al 100 para conservar sus lugares en la fila. Y, para no aburrirse, llevaron un juego de naipes y sus respectivos reproductores portátiles de MP3."Será una noche larga y fría. Por eso trajimos unos sandwiches y un termo con café caliente. También nos vamos a entretener jugando una partida de escoba con algunos chicos que conocimos en la fila y escucharemos música", dijo Gustavo.
SIN TRABAJO.- Otro de los jóvenes que se quedó toda la noche en la cola es José Luis Francesena, de 22 años, estudiante de Derecho de la Unsta. "Siempre fuí muy extrovertido. No me importa exponer mis ideas y mi vida ante las cámaras. Me presenté al casting para lograr algo de notoriedad y tratar de entrar a la casa. En la edición anterior también hice la entrevista pero no fui elegido. Espero que ahora todo sea distinto", contó José Luis, quien durante la entrevista contó que acaba de quedarse sin trabajo y que ve en esto "una oportunidad para salir adelante".
CON LOS TAPONES DE PUNTA.- Luisa Matías, de 23 años, es empleada en un comercio del centro y también estudia contabilidad. "Vine a hacer el casting porque me cansé de ser maltratada en los distintos trabajos que tuve. Quiero conseguir otra vida. Y si para eso tengo que exponer la mía ante las cámaras, entonces lo haré. No tengo problemas con eso. Tampoco tengo objeciones en convivir con otras personas. Me gusta hacer amigos", comentó la joven. Y agregó: "eso sí, si llego a entrar a la casa, entraré con los tapones de punta".







