Todo por un casting

Más de un centenar de jóvenes y adolescentes tucumanos, y también de provincias vecinas, hacen cola desde ayer a las puertas del canal donde se realizarán las entrevistas para entrar a la casa más famosa de la TV. Una noche fría, entre café y cartas.

27 Junio 2007
El furor por "Gran Hermano" se ha vuelto a instalar en Tucumán. Veinticuatro horas antes de que comience el casting para la nueva etapa del famoso reality show, los estudios de Canal 8 se vieron atestados por más de un centenar de jóvenes deseosos de fama y éxito, que incluso pasaron la noche a las puertas del edificio de Laprida primera cuadra. "Llegué a las ocho de la mañana porque quise ser el primero", señaló Agusto Sarquís, de 31 años, que vino desde Misiones porque quiere salir de la monotonía diaria. "Realmente quiero conseguir un buen trabajo. Este país no brinda muchas oportunidades para gente del interior como yo", comentó. Sin embargo, Augusto no fue el primero en llegar al casting. El que inició la larga cola fue Carlos Ahumada, de 19 años, oriundo de San Miguel de Tucumán, que no pudo vencer la ansiedad y se presentó a la tarde del lunes. "Llegué decidido a pasar la noche para que nadie me quite el turno, pero a la madrugada vino la Policía y me pidió que me retirara. Ahora que somos más, no me muevo de aquí", dijo. A su lado, podían verse varias mantas y un par de termos con agua caliente. "Nos ayudará a aguantar el frío", dijo.
Desde El Quebrachal (Salta) vino Franco Lodigiani que, a partir de su gran parecido con Mick Jagger apuesta a ganar el casting con carisma y simpatía. "Quiero ser famoso. Es lo único que estoy buscando. Pero no voy a seguir los modelos de Marianela o de Mariela. Voy a ser una suerte de Nino Dolce aggiornado", comentó ente risas. A su lado, el misionero Agusto Sarquís agregó: "hay que entrar con los tapones de punta. Aguante la espontánea".
Claro que no todos piensan que para ganar el juego haya que recurrir a los enfrentamientos o las conductas impropias. "Lo principal es conocer a los jugadores y convivir sin falsedad", señaló José Luis Francesena, un estudiante de Derecho de la UNSTA que, a los 22 años, sólo quiere ser famoso y estar en la televisión. "Soy muy extrovertido y, desde chico me gustó la exposición. No tengo problemas en mostrar mi vida ante las cámaras. Además, me gusta tomar contacto con la gente, así que no creo que vaya a tener problemas dentro de la casa si es que tengo la suerte de entrar", dijo.
En cambio Luis Núñez, de 18 años, se mostró un tanto tímido en su diálogo con LA GACETA. "Quiero conseguir la fama, pero no tengo muy en claro de qué manera", señaló mientras sus amigos lo empujaban a hablar un poco más. Y agregó: "si soy elegido para entrar a la casa voy a usar todas las herramientas del juego para mantenerme adentro".En la cola, que se hacía más larga a medida que aumentaba el frío, también se encontraban varias chicas. "Quiero que mi vida tenga un ingrediente distinto, algo insólito. Por eso decidí hacer el casting. Mi familia no me apoya mucho porque tiene miedo que la exposición me haga daño. Pero yo no tengo miedo. Siempre supe defenderme y estoy segura de lo que voy a hacer", enfatizó María de los Angeles Rodríguez, una catamarqueña de 22 años, estudiante de Turismo. A su lado, Marta Gutiérrez, de 21 años, agregó: "la casa de Gran Hermano es un excelente trampolín a la fama. Y yo pienso aprovecharlo a toda costa. No me importa lo que pueda decir mi familia. Esto es lo que quiero hacer y punto". Ambas dijeron que estaban dispuestas a pasar la noche en la vereda, por eso habían llegado con colchas, termos y un juego de naipes para pasar el tiempo. "Al fin y al cabo, todo es un juego", dijo.

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