25 Junio 2007 Seguir en 
LONDRES.- J.K. Rowling filtró el final del ansiadamente esperado último libro de la serie de Harry Potter, pero sólo a su marido.La especulación abunda acerca de quién muere en "Harry Potter and the Deathly Hallows" desde que el año pasado la autora británica anunció que al menos dos personajes morirían.
Rowling no dio pistas sobre quiénes son esos personajes, e incluso Daniel Radcliffe, el actor que interpreta al joven mago en las adaptaciones que Hollywood hizo de los libros, ha permanecido en ascuas con vistas a la publicación de la séptima entrega, el 21 de julio. "Ninguno de nosotros tiene un anticipo", dijo Radcliffe en una conferencia de prensa para promover "Harry Potter y la Orden del Fénix", la quinta de la franquicia fílmica que se estrenará una semana antes de la salida del libro. "Creo que sólo el marido de J.K. Rowling se enteró recientemente de qué sucede. Me parece que nadie más lo sabe", agregó Radcliffe.
El joven de 17 años ha reconocido con anterioridad que preferiría que Potter muera al final del último libro, pero esta vez fue más cauteloso. "Hace un par de años dije que me gustaría que Harry muera porque pienso que es un final concluyente. Pero ahora me voy a apartar de eso, porque al día siguiente los titulares fueron ?Radcliffe quiere a Harry muerto?", dijo. Y agregó: "creo que de ninguna manera sería adecuado, porque cuando se considera la profecía que se hizo sobre él y Voldemort, uno de ellos tiene que irse. Creo que podría ser él, pero no está basado absolutamente en nada", añadió.
En la última película, Harry descubre que él y su maligno enemigo, Voldemort, no pueden sobrevivir al mismo tiempo, lo que aumenta la posibilidad de que uno, o los dos, muera al final.
Ante la inquietud de los millones de fans de Harry Potter en todo el mundo, psicólogos y psicoterapeutas de Estados Unidos y de Gran Bretaña advirtieron a los padres que preparen emocionalmente a sus hijos ante la eventual muerte del mago. Michael Brody, psicólogo infantil norteamericano, instó a los padres de los niños a prepararlos para dicha "pérdida", que será similar a la muerte de una mascota o de un amigo íntimo. "Los niños podrían sufrir de ansiedades y traumas, y los padres deberán estar allí para reconfortarlos", declaró Brody. (Reuter-Especial)
Rowling no dio pistas sobre quiénes son esos personajes, e incluso Daniel Radcliffe, el actor que interpreta al joven mago en las adaptaciones que Hollywood hizo de los libros, ha permanecido en ascuas con vistas a la publicación de la séptima entrega, el 21 de julio. "Ninguno de nosotros tiene un anticipo", dijo Radcliffe en una conferencia de prensa para promover "Harry Potter y la Orden del Fénix", la quinta de la franquicia fílmica que se estrenará una semana antes de la salida del libro. "Creo que sólo el marido de J.K. Rowling se enteró recientemente de qué sucede. Me parece que nadie más lo sabe", agregó Radcliffe.
El joven de 17 años ha reconocido con anterioridad que preferiría que Potter muera al final del último libro, pero esta vez fue más cauteloso. "Hace un par de años dije que me gustaría que Harry muera porque pienso que es un final concluyente. Pero ahora me voy a apartar de eso, porque al día siguiente los titulares fueron ?Radcliffe quiere a Harry muerto?", dijo. Y agregó: "creo que de ninguna manera sería adecuado, porque cuando se considera la profecía que se hizo sobre él y Voldemort, uno de ellos tiene que irse. Creo que podría ser él, pero no está basado absolutamente en nada", añadió.
En la última película, Harry descubre que él y su maligno enemigo, Voldemort, no pueden sobrevivir al mismo tiempo, lo que aumenta la posibilidad de que uno, o los dos, muera al final.
Ante la inquietud de los millones de fans de Harry Potter en todo el mundo, psicólogos y psicoterapeutas de Estados Unidos y de Gran Bretaña advirtieron a los padres que preparen emocionalmente a sus hijos ante la eventual muerte del mago. Michael Brody, psicólogo infantil norteamericano, instó a los padres de los niños a prepararlos para dicha "pérdida", que será similar a la muerte de una mascota o de un amigo íntimo. "Los niños podrían sufrir de ansiedades y traumas, y los padres deberán estar allí para reconfortarlos", declaró Brody. (Reuter-Especial)







