"No vamos a parar hasta agarrarlo", dicen los policías

Asesinato en Los Pizarro. La búsqueda. Por caminos intransitables, los pesquisas enfrentaron ayer a la lluvia y al frío para intentar hallar al triple homicida que aterroriza en el sur.

POR EL AGUA. Se cree que el prófugo cruzó el río San Ignacio.LA GACETA/OSVALDO RIPOLL
POR EL AGUA. Se cree que el prófugo cruzó el río San Ignacio.LA GACETA/OSVALDO RIPOLL
22 Junio 2007
Son casi 200 policías que desde hace una semana tienen una sola misión: recapturar a Jorge Vera. Todos los días, a las 7, se reúnen en la comisaría de La Cocha y planifican los rastrillajes. Al mando de los comisarios Enrique Tarascio, René Roldán, Emilio Villafañe, Daniel Aguilar y Ramón Quinteros, se designan los puntos de búsqueda y luego todos salen a tratar de dar con el homicida.
A pie, a caballo, en camioneta o auto, los policías recorren sendas, vadean ríos, suben laderas y se adentran en el monte. Hasta el momento, la búsqueda no tuvo resultados. Ayer, LA GACETA compartió el recorrido con personal de la Brigada Sur. Todo se inició en San José de la Cocha, sobre la ruta 38, con una lluvia y un frío que calaban los huesos. Primero en vehículo se tomó rumbo hacia Palo Blanco. Por una pequeña senda de tierra, se avanzó a paso de hombre. "Hay mucha gente con miedo. Saber que este tipo ya mató a tres personas y que está dispuesto a matar a otros es alarmante. Desde hace una semana que lo único que pedimos es encontrarlo", dijo el sargento Juan Rojas. Los policías saben que se enfrentan a un hombre peligroso. Por eso, cada vez que descienden de los autos, o deben buscar en alguna casa, lo hacen con sus armas reglamentarias en la mano. "Está jugado.Ya pasó siete años en la cárcel, y después de lo que hizo no le queda otra que la perpetua. No va a querer volver a la cárcel", opinó el cabo Claudio Gómez. Cuando el manto de arena que había sobre la senda obligó a abandonar los vehículos, comenzó una larguísima marcha de más de 14 kilómetros desde Tala Grande hasta El Huaico. Durante las cuatro horas de recorrido se notaba la tensión en el aire. No se estaba buscando a un simple delincuente, sino a alguien con la suficiente sangre fría como para masacrar a su esposa y a sus hijos, por lo que enfrentarse a desconocidos no le resultaría difícil. "Me gusta ese monte. Capaz que esta ahí", se le escuchó decir al cabo Víctor Córdoba, quien comenzó a correr con los suboficiales Manuel Artaza y Omar Correa. Cuando llegaron, una bandada de pájaros levantó vuelo, pero no había ni rastros del homicida. Unos minutos para recuperar el aire, y a seguir caminando. De a poco, la lluvia se apiadó, y los policías tomaron otro rumbo. Ya junto a los otros grupos de Patrulla Urbana, de Caballería, de Canes y de Infantería, recorrieron el barrio 80 Viviendas de La Cocha, cuyas casas aún no fueron adjudicadas. Se constató a una por una. Después fueron al cementerio, pero sin éxito. A las 20, la oscuridad no permitía continuar. Hoy comenzarán de nuevo."No vamos a parar hasta agarrarlo", aseguró el comisario Quinteros.