21 Junio 2007 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos.- Cómo estará de aburrida la pobre Paris Hilton que, para matar el tiempo en prisión, agarró papel y lápiz, y empezó a contestar, una por una, las cartas de aliento que le escriben sus seguidores.
"El sólo hecho de que hayas destinado una parte de tu día a escribirme realmente significa el mundo para mí", dice uno de los pasajes más conmovedores del manuscrito de la heredera de la cadena de hoteles Hilton.
Nostálgica y compungida, la rubia agradece fervorosamente la simpatía de sus fanáticos y hasta manda bendiciones para la familia del interlocutor. "Este es un momento muy difícil y temible de mi vida, pero estoy siendo fuerte y tratando de sacar lo mejor de esta situación", les confiesa.
"Las cartas que recibo ponen una sonrisa en mi cara, mientras estoy sentada en mi celda, triste y solitaria", dice al final. El mayor empeño, sin dudas, lo pone en su firma, más bien aniñada y con corazones en vez de puntos sobre las "i". (Especial)
"El sólo hecho de que hayas destinado una parte de tu día a escribirme realmente significa el mundo para mí", dice uno de los pasajes más conmovedores del manuscrito de la heredera de la cadena de hoteles Hilton.
Nostálgica y compungida, la rubia agradece fervorosamente la simpatía de sus fanáticos y hasta manda bendiciones para la familia del interlocutor. "Este es un momento muy difícil y temible de mi vida, pero estoy siendo fuerte y tratando de sacar lo mejor de esta situación", les confiesa.
"Las cartas que recibo ponen una sonrisa en mi cara, mientras estoy sentada en mi celda, triste y solitaria", dice al final. El mayor empeño, sin dudas, lo pone en su firma, más bien aniñada y con corazones en vez de puntos sobre las "i". (Especial)







