"Washington ya no tiene razón para seguir bloqueando a Cuba"

El gobierno castrista celebró que la isla haya sido sacada de la lista negra que elabora la ONU sobre países que violan los derechos humanos.

21 Junio 2007
LA HABANA- La salida de Cuba de la lista de países bajo observación del Consejo de Derechos humanos (CDH) de la ONU fue celebrada ayer como victoria histórica por el gobierno castrista. “Se acabó el último pretexto que esgrimía Estados Unidos para justificar el embargo a Cuba”, dijo ayer el canciller, Felipe Pérez Roque, a la par que advirtió a Washington en contra de reabrir el tema. “Sería un disparate”, dijo.  “La situación de Washington es ahora muy incómoda: se han quedado colgados de la brocha y nosotros nos hemos llevado la escalera”, ironizó.
Washington vino promoviendo durante años la condena a Cuba ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, el órgano predecesor del CDH. Según Pérez Roque, Estados Unidos ha perdido la legitimidad que intentaba buscar con aquella condena y con el seguimiento de la situación cubana. Asimismo, resaltó como valor adicional el hecho de que la decisión se produjo pese a una fuerte presión estadounidense.
Para Cuba, con la votación del CDH, el nuevo organismo de la ONU conformado por 47 países,  ha quedado cerrado un ciclo histórico de 20 años de batalla en el terreno de las ideas en uno de los temas más politizados de la agenda internacional. “Esperemos ahora que el gobierno de Estados Unidos no intente reabrir el tema, algo que teóricamente podría hacer pero que políticamente sería un error”, advirtió el canciller.

El caso israelí
Por otra parte, la Unión Europea, Canadá y Estados Unidos cuestionaron la decisión del CDH de incorporar a Israel en un régimen de constante investigación acerca de la ocupación de los territorios palestinos. Estados Unidos afirmó que ello provocó serias sospechas sobre si la nueva institución puede ser imparcial. Sin embargo, en general, activistas y miembros del Consejo se mostraron aliviados de que, luego de un año de debates a veces amargos, el organismo se las arreglara para alcanzar un acuerdo sobre cómo proseguirá sus labores. El embajador de Alemania, Michael Steiner, cuyo país ejerce la presidencia rotativa de la Unión Europea, calificó como un paso decisivo el estatuto referente a las reglas de trabajo del consejo. “Nosotros no estamos del todo satisfechos con el resultado, pero es un logro bastante significativo el haber alcanzado un consenso”, sostuvo. (Reuter)

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