21 Junio 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- La ilusión de ganar dinero, fama o tener quizás una oportunidad de mostrar habilidades artísticas movió ayer a más de 12.000 jóvenes a desafiar el frío y el tiempo inestable para acceder a un casting para ingresar a la próxima edición del reality show "Gran Hermano 5".
En el barrio de San Cristóbal, la fe pudo más que la idea de que son mínimas las posibilidades de acceder a la "casa más famosa de la Argentina", a través de una entrevista de cinco minutos que se concreta, en algunos casos, tras 14 horas de espera. En Tucumán (que tiene una preferencia especial para la producción del ciclo ya que la ganadora del último ciclo, Marianela Mirra, es tucumana) se realizará el miércoles 27, a partir de las 9, en la sede de Canal 8 (Laprida primera cuadra). Ayer, estudiantes de teatro y canto, músicos aficionados, chicas "producidas" o "de entre casa", y muchos trabajadores de la construcción, de comercios familiares, sin relación de dependencia, abonaban la ilusión de entrar en el ambiente. "Quiero ganar plata para ayudar a la recuperación de mi hermano", dijo Luciano, un estudiante de criminalística de 19 años, que no tuvo que viajar mucho para llegar a la emisora Telefe, desde el vecino barrio de Congreso. "Si llego a entrar, lo primero que voy a hacer es la nominación espontánea, me encanta esa posibilidad de echar a alguien. Voy a salir con los tapones de punta", dijo el muchacho. (DPA)
En el barrio de San Cristóbal, la fe pudo más que la idea de que son mínimas las posibilidades de acceder a la "casa más famosa de la Argentina", a través de una entrevista de cinco minutos que se concreta, en algunos casos, tras 14 horas de espera. En Tucumán (que tiene una preferencia especial para la producción del ciclo ya que la ganadora del último ciclo, Marianela Mirra, es tucumana) se realizará el miércoles 27, a partir de las 9, en la sede de Canal 8 (Laprida primera cuadra). Ayer, estudiantes de teatro y canto, músicos aficionados, chicas "producidas" o "de entre casa", y muchos trabajadores de la construcción, de comercios familiares, sin relación de dependencia, abonaban la ilusión de entrar en el ambiente. "Quiero ganar plata para ayudar a la recuperación de mi hermano", dijo Luciano, un estudiante de criminalística de 19 años, que no tuvo que viajar mucho para llegar a la emisora Telefe, desde el vecino barrio de Congreso. "Si llego a entrar, lo primero que voy a hacer es la nominación espontánea, me encanta esa posibilidad de echar a alguien. Voy a salir con los tapones de punta", dijo el muchacho. (DPA)







