Vinculan a los títulos truchos con las notas adulteradas
La Justicia Federal ordenó que se realicen pericias. La versión de una imputada. "Ella se siente estafada. Puede presentar todas las pruebas necesarias", dijo el defensor de Myriam Bulacio. Dicen que hay una organización para falsificar diplomas.
20 Junio 2007 Seguir en 
Las investigaciones en torno de la compraventa de notas en la Facultad de Derecho y de la aparición de títulos truchos de abogados, ambas a cargo de la Justicia Federal, podrían estar vinculadas. Esto se desprende de las declaraciones del defensor de una de las imputadas en esta última causa, que afirmó que su cliente efectivamente cursó y rindió las materias correspondientes, aunque luego le habrían otorgado documentación apócrifa.
Myriam Bulacio aún no declaró ante el juez federal N0 2, Mario Racedo, aunque dijo que no tiene problemas en hacerlo. "Ella se siente estafada. Puede presentar todas las pruebas necesarias para que se compruebe que durante 10 años fue alumna regular de la Facultad de Derecho, y que se recibió en 2004", dijo el abogado Jorge Lobo Aragón. Racedo ordenó una serie de pericias para determinar si efectivamente el diploma y los otros documentos de Bulacio, al igual que los de Mario Murillo, el otro imputado, son falsos.
El abogado de Murillo, Carlos Mayer, advirtió que su defendido ya aceptó haber comprado el título, con el cual ejercía desde 2005. Se supone que habría una organización (por fuera de la Facultad), que se encargaba de falsificar y de vender tanto las notas como los diplomas. Algunos de sus integrantes ya estarían identificados.
Myriam Bulacio aún no declaró ante el juez federal N0 2, Mario Racedo, aunque dijo que no tiene problemas en hacerlo. "Ella se siente estafada. Puede presentar todas las pruebas necesarias para que se compruebe que durante 10 años fue alumna regular de la Facultad de Derecho, y que se recibió en 2004", dijo el abogado Jorge Lobo Aragón. Racedo ordenó una serie de pericias para determinar si efectivamente el diploma y los otros documentos de Bulacio, al igual que los de Mario Murillo, el otro imputado, son falsos.
El abogado de Murillo, Carlos Mayer, advirtió que su defendido ya aceptó haber comprado el título, con el cual ejercía desde 2005. Se supone que habría una organización (por fuera de la Facultad), que se encargaba de falsificar y de vender tanto las notas como los diplomas. Algunos de sus integrantes ya estarían identificados.








