20 Junio 2007 Seguir en 
Los Angeles.- Nicole Kidman consiguió llegar desde abajo a las mayores alturas de Hollywood: La actriz australiana, que hoy cumple 40 años, es la que más gana entre todas las estrellas de la pantalla. De acuerdo con la publicación especializada "Hollywood Reporter", Kidman recibió en 2006 hasta 17 millones de dólares por participar en una película, más que ninguna otra de sus colegas.
Además, con su cabello pelirrojo y su 1,80 metro de altura, Kidman sobresale por encima de la mayoría de las actrices de moda. Sobre todo después de su divorcio del mucho más bajito Tom Cruise. "Ahora puedo volver a usar tacos altos", comentó con ironía en un programa de televisión tras el anuncio en 2001 de la separación de la que fuera la pareja de ensueño de Hollywood durante 10 años y después de rodar tres filmes juntos.
Sin embargo, Kidman debe a su ex marido sus primeros pasos en Hollywood. Cruise había visto a la joven actriz a fines de los 80 en el thriller australiano "Terror a bordo" y la contrató para su exitosa "Días de trueno" (1990).
En su país de origen Kidman era conocida como una estrella juvenil. Hija de un bioquímico y de una enfermera, Kidman nació en Hawaii y pasó sus primeros cuatro años en Washington. Desde pequeña prefirió las clases de baile y los oscuros escenarios al sol de Australia.Después de "Días de trueno", con Kidman como una médica amante de los coches de carrera, siguió a Cruise hacia la soleada California y se casó con él. Hollywood tardó sin embargo en rendirse ante los fríos encantos de la señora Cruise. Tras varios papeles menores, triunfó como la presentadora de televisión de sangre fría en la comedia negra "Todo por un sueño" en 1995, por la que fue premiada con un Globo de Oro como mejor actriz. Para "Retrato de una dama" se colocó un estrecho corset, mientras que en el drama de sexo y celos "Ojos bien cerrados" de Stanley Kubrick, se desnudó en la pantalla junto con su marido. La película trata sobre un matrimonio que supera una crisis de pareja.
Pero no ocurrió así en la vida real, y en 2001 el matrimonio se disolvió. Cruise y Kidman tienen dos niños adoptados, Isabella Jane (que ahora tiene 14 años) y Connor Anthony (12). Oficialmente la culpa de su divorcio fueron las "diferentes carreras" que seguía cada uno y que los mantenían siempre alejados. Pero tras el revés privado, la carrera de Kidman comenzó a despegar. En el musical "Moulin Rouge", de su compatriota Baz Luhrmann, brilló en el papel de Satine, la cantante de un club nocturno. Tras su papel en la película de terror "Los Otros", del español Alejandro Amenábar -que rodó aún estando con Cruise-, la compararon con Grace Kelly. Y con una nariz postiza encarnó a la escritora Virginia Woolf en "Las horas", papel por el que fue premiada con un Oscar en 2003. Ese mismo año protagonizó "Dogville", a las órdenes del creador del movimiento Dogma, Lars von Trier. La bella actriz, que tiene una imagen perfecta en la pantalla y que rechaza con dura frialdad todas las preguntas sobre su vida privada, volvió a establecer una relación estable con el cantante country Keith Urban y hace un año ambos se casaron en Sydney. Pero Urban, de origen neozelandés pero que se crió en Australia, puso el matrimonio ante una difícil prueba desde el principio. Debido a sus problemas con el alcohol ingresó en una clínica de desintoxicación en octubre. (DPA)
Además, con su cabello pelirrojo y su 1,80 metro de altura, Kidman sobresale por encima de la mayoría de las actrices de moda. Sobre todo después de su divorcio del mucho más bajito Tom Cruise. "Ahora puedo volver a usar tacos altos", comentó con ironía en un programa de televisión tras el anuncio en 2001 de la separación de la que fuera la pareja de ensueño de Hollywood durante 10 años y después de rodar tres filmes juntos.
Sin embargo, Kidman debe a su ex marido sus primeros pasos en Hollywood. Cruise había visto a la joven actriz a fines de los 80 en el thriller australiano "Terror a bordo" y la contrató para su exitosa "Días de trueno" (1990).
En su país de origen Kidman era conocida como una estrella juvenil. Hija de un bioquímico y de una enfermera, Kidman nació en Hawaii y pasó sus primeros cuatro años en Washington. Desde pequeña prefirió las clases de baile y los oscuros escenarios al sol de Australia.Después de "Días de trueno", con Kidman como una médica amante de los coches de carrera, siguió a Cruise hacia la soleada California y se casó con él. Hollywood tardó sin embargo en rendirse ante los fríos encantos de la señora Cruise. Tras varios papeles menores, triunfó como la presentadora de televisión de sangre fría en la comedia negra "Todo por un sueño" en 1995, por la que fue premiada con un Globo de Oro como mejor actriz. Para "Retrato de una dama" se colocó un estrecho corset, mientras que en el drama de sexo y celos "Ojos bien cerrados" de Stanley Kubrick, se desnudó en la pantalla junto con su marido. La película trata sobre un matrimonio que supera una crisis de pareja.
Pero no ocurrió así en la vida real, y en 2001 el matrimonio se disolvió. Cruise y Kidman tienen dos niños adoptados, Isabella Jane (que ahora tiene 14 años) y Connor Anthony (12). Oficialmente la culpa de su divorcio fueron las "diferentes carreras" que seguía cada uno y que los mantenían siempre alejados. Pero tras el revés privado, la carrera de Kidman comenzó a despegar. En el musical "Moulin Rouge", de su compatriota Baz Luhrmann, brilló en el papel de Satine, la cantante de un club nocturno. Tras su papel en la película de terror "Los Otros", del español Alejandro Amenábar -que rodó aún estando con Cruise-, la compararon con Grace Kelly. Y con una nariz postiza encarnó a la escritora Virginia Woolf en "Las horas", papel por el que fue premiada con un Oscar en 2003. Ese mismo año protagonizó "Dogville", a las órdenes del creador del movimiento Dogma, Lars von Trier. La bella actriz, que tiene una imagen perfecta en la pantalla y que rechaza con dura frialdad todas las preguntas sobre su vida privada, volvió a establecer una relación estable con el cantante country Keith Urban y hace un año ambos se casaron en Sydney. Pero Urban, de origen neozelandés pero que se crió en Australia, puso el matrimonio ante una difícil prueba desde el principio. Debido a sus problemas con el alcohol ingresó en una clínica de desintoxicación en octubre. (DPA)







