19 Junio 2007 Seguir en 
CONCEPCION.- La fiscal Cecilia Tasquer aseguró hoy que sería inminente la detención de Jorge Orlando Vera, el hombre que el miércoles pasado asesinó a su esposa y a sus dos hijos en Los Pizarro y luego se dio a la fuga.
Tasquer -quien investiga el caso- explicó que los perros de la División Canes habrían ubicado huellas del autor del sangriento hecho y, por eso, los más de 100 policías confinados a su búsqueda estarían muy cerca de encontrarlo.
Según manifestó la fiscal, Vera se habría refugiado durante todo este tiempo en el pedemonte de La Cocha, pero las inclemencias climáticas y la falta de provisiones le impedirían llegar más lejos.
Luego de que los operativos realizados desde el día del crimen no tuvieran éxito, los uniformados habían decidido extender los rastrillajes hacia el norte de la zona, en dirección a las sierras de Santa Ana, y llegar incluso a Catamarca. Esta mañana, a las 10, había comenzado esta segunda fase del procedimiento. Al parecer, esto ya no sería necesario.
Desde que sucedió el sangriento hecho, los habitantes de Los Pizarro están aterrorizados. Vera había jurado vengarse de muchos de ellos, porque habían declarado en su contra en el juicio que se le siguió por la violación a sus hijas, en 2001, y por el que terminó condenado a nueve años de prisión.
Por eso, los vecinos advirtieron que no mandarían a sus hijos a clases, ya que los docentes de la escuela de la zona figuraban entre algunos de los amenazados. Atendiendo a esto, la Policía decidió aumentar la custodia en el establecimiento desde hoy.
El sábado 9, Vera había salido de la cárcel de Concepción con la promesa de retornar el lunes siguiente. Pero no regresó: en cambio, se dirigió hacia Los Pizarro y asesinó a su esposa, Olga Zamudio, y a sus hijos Gustavo Antonio y Jorge Luis. Después de atarlos y amordazarlos con una cinta de embalaje, los lastimó con un cuchillo y les disparó a quemarropa con una pistola. LA GACETA (C)
Tasquer -quien investiga el caso- explicó que los perros de la División Canes habrían ubicado huellas del autor del sangriento hecho y, por eso, los más de 100 policías confinados a su búsqueda estarían muy cerca de encontrarlo.
Según manifestó la fiscal, Vera se habría refugiado durante todo este tiempo en el pedemonte de La Cocha, pero las inclemencias climáticas y la falta de provisiones le impedirían llegar más lejos.
Luego de que los operativos realizados desde el día del crimen no tuvieran éxito, los uniformados habían decidido extender los rastrillajes hacia el norte de la zona, en dirección a las sierras de Santa Ana, y llegar incluso a Catamarca. Esta mañana, a las 10, había comenzado esta segunda fase del procedimiento. Al parecer, esto ya no sería necesario.
Desde que sucedió el sangriento hecho, los habitantes de Los Pizarro están aterrorizados. Vera había jurado vengarse de muchos de ellos, porque habían declarado en su contra en el juicio que se le siguió por la violación a sus hijas, en 2001, y por el que terminó condenado a nueve años de prisión.
Por eso, los vecinos advirtieron que no mandarían a sus hijos a clases, ya que los docentes de la escuela de la zona figuraban entre algunos de los amenazados. Atendiendo a esto, la Policía decidió aumentar la custodia en el establecimiento desde hoy.
El sábado 9, Vera había salido de la cárcel de Concepción con la promesa de retornar el lunes siguiente. Pero no regresó: en cambio, se dirigió hacia Los Pizarro y asesinó a su esposa, Olga Zamudio, y a sus hijos Gustavo Antonio y Jorge Luis. Después de atarlos y amordazarlos con una cinta de embalaje, los lastimó con un cuchillo y les disparó a quemarropa con una pistola. LA GACETA (C)
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