Vera sabía adónde iba a huir tras la masacre
La Policía revisó una casilla ubicada junto al río San Ignacio y allanó la casa paterna del hombre que mató a su esposa y a dos de sus hijos. Sin pistas del asesino en el monte cercano al lugar de la masacre. Buscarán al norte de la zona y en Catamarca. Las pistas.
19 Junio 2007 Seguir en 
CONCEPCION.- El triple homicida Jorge Orlando Vera no aparece y la Policía ayer trabajó sin éxito desde las 5 hasta las 18 recorriendo zonas aledañas a Los Pizarro, una pequeña localidad ubicada seis kilómetros al oeste de La Cocha, donde cometió el crimen. Hoy se ampliará la zona de rastrillaje. Según los investigadores, Vera había estudiado hacia dónde escaparía luego de cometer la masacre, por lo que les lleva una considerable ventaja a sus perseguidores.
A seis días de haber asesinado a tiros y cuchilladas a su esposa Olga del Valle Zamudio (48 años) y a sus hijos Gustavo Antonio (de 22) y Jorge Luis (de 18) ayer comenzó a manejarse la posibilidad de que Vera haya logrado salir del monte serrano de Los Pizarro, donde ayer lo buscaron intensamente, para escapar hacia otro lugar de la provincia. Incluso se baraja la posibilidad de que haya cruzado la frontera hacia Catamarca. Hasta ayer, los policías tenían esperanzas de dar con Vera en una zona al oeste de Los Pizarro, pero eso no sucedió.
Más de un centenar de policías de las divisiones Canes, Caballería, Policía Rural, Brigada e Infantería de la Unidad Regional Sur, hicieron un amplio despliegue y ni siquiera hallaron huellas del criminal. Antes del amanecer los uniformados irrumpieron en una casilla de madera abandonada, cerca del río San Ignacio . Allí, según versiones, se refugiaba Vera por las noches. La encontraron deshabitada y sin rastros del homicida. Con igual resultado realizaron luego un allanamiento en la vivienda de los padres del homicida, ubicada al oeste de Los Pizarro. Hasta allí solía acudir el criminal cuando le daban permiso en la cárcel, y hay vecinos que aseguran haberlo visto en ese lugar en la tarde en que mató a su esposa y a sus dos hijos.
"Ahora vamos a tener que ampliar el área de rastrillaje hacia el norte de los montes serranos. En los alrededores de Los Pizarro y a lo largo del río San Ignacio se trabajó fuerte, pero lamentablemente no lo logramos capturarlo", dijo el comisario Emilio Villafañe. También se envió a un grupo de uniformados a Balcozna, Catamarca (una localidad ubicada a la misma altura de Los Pizarro, al otro lado del cerro), ante la posibilidad de que Vera haya huido hacia allí. La Policía estableció que el atacante escapó de a pie y no -como se creyó en un primer momento- a caballo. El equipo había sido montado Gustavo, su hijo, horas antes de ser asesinado. Pero ayer se confirmó que el animal, que estaba desaparecido, pertenece al vecino Néstor Eduardo Orellana. Fue él quien se encargó de llevarlo a su casa luego de tomar conocimiento de la tragedia.
Vera había sido condenado en 2001 a nueve años de prisión por la violación de sus hijos. El sábado 9 salió del penal de Concepción, con el beneficio de una licencia excepcional por 48 horas y con la promesa de retornar el lunes siguiente. Pero, en cambio, se dirigió hacia Los Pizarro y asesinó a su esposa y a sus hijos. Después de atarlos y de amordazarlos con cinta de embalaje, los lastimó con un cuchillo y luego les disparó a quemarropa con una pistola. Fue un hermano del atacante, Carlos Vera, quien dio aviso de lo sucedido cuando uno de sus sobrinos llegó agonizando hasta su casa. Al ingresar en la vivienda, se encontró con la escena dantesca: su cuñada y el menor de sus sobrinos yacían muertos en el suelo de la casa. Gustavo fue trasladado al hospital de la zona, pero llegó sin vida. (C)
A seis días de haber asesinado a tiros y cuchilladas a su esposa Olga del Valle Zamudio (48 años) y a sus hijos Gustavo Antonio (de 22) y Jorge Luis (de 18) ayer comenzó a manejarse la posibilidad de que Vera haya logrado salir del monte serrano de Los Pizarro, donde ayer lo buscaron intensamente, para escapar hacia otro lugar de la provincia. Incluso se baraja la posibilidad de que haya cruzado la frontera hacia Catamarca. Hasta ayer, los policías tenían esperanzas de dar con Vera en una zona al oeste de Los Pizarro, pero eso no sucedió.
Más de un centenar de policías de las divisiones Canes, Caballería, Policía Rural, Brigada e Infantería de la Unidad Regional Sur, hicieron un amplio despliegue y ni siquiera hallaron huellas del criminal. Antes del amanecer los uniformados irrumpieron en una casilla de madera abandonada, cerca del río San Ignacio . Allí, según versiones, se refugiaba Vera por las noches. La encontraron deshabitada y sin rastros del homicida. Con igual resultado realizaron luego un allanamiento en la vivienda de los padres del homicida, ubicada al oeste de Los Pizarro. Hasta allí solía acudir el criminal cuando le daban permiso en la cárcel, y hay vecinos que aseguran haberlo visto en ese lugar en la tarde en que mató a su esposa y a sus dos hijos.
"Ahora vamos a tener que ampliar el área de rastrillaje hacia el norte de los montes serranos. En los alrededores de Los Pizarro y a lo largo del río San Ignacio se trabajó fuerte, pero lamentablemente no lo logramos capturarlo", dijo el comisario Emilio Villafañe. También se envió a un grupo de uniformados a Balcozna, Catamarca (una localidad ubicada a la misma altura de Los Pizarro, al otro lado del cerro), ante la posibilidad de que Vera haya huido hacia allí. La Policía estableció que el atacante escapó de a pie y no -como se creyó en un primer momento- a caballo. El equipo había sido montado Gustavo, su hijo, horas antes de ser asesinado. Pero ayer se confirmó que el animal, que estaba desaparecido, pertenece al vecino Néstor Eduardo Orellana. Fue él quien se encargó de llevarlo a su casa luego de tomar conocimiento de la tragedia.
Vera había sido condenado en 2001 a nueve años de prisión por la violación de sus hijos. El sábado 9 salió del penal de Concepción, con el beneficio de una licencia excepcional por 48 horas y con la promesa de retornar el lunes siguiente. Pero, en cambio, se dirigió hacia Los Pizarro y asesinó a su esposa y a sus hijos. Después de atarlos y de amordazarlos con cinta de embalaje, los lastimó con un cuchillo y luego les disparó a quemarropa con una pistola. Fue un hermano del atacante, Carlos Vera, quien dio aviso de lo sucedido cuando uno de sus sobrinos llegó agonizando hasta su casa. Al ingresar en la vivienda, se encontró con la escena dantesca: su cuñada y el menor de sus sobrinos yacían muertos en el suelo de la casa. Gustavo fue trasladado al hospital de la zona, pero llegó sin vida. (C)









