19 Junio 2007 Seguir en 
El consumo de alcohol y el exceso de velocidad no son buenos compañeros. En La enciclopedia médica “Medlineplus”, de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, se señala que el alcohol deprime los ritmos respiratorio y cardíaco, así como los mecanismos de control en el cerebro. Los efectos abarcan el deterioro de la habilidad para conducir y para realizar tareas complejas; la reducción de las inhibiciones, lo cual puede conducir a comportamientos vergonzosos; la reducción del período de atención; el deterioro de la memoria de corto plazo; el deterioro de la coordinación motora; el incremento del tiempo de reacción y la lentificación del proceso de pensamiento.
Hace poco más de un mes, el Gobierno lanzó un operativo de control, preocupado por las estadísticas sobre accidentes causados por el consumo de alcohol. El director provincial de Emergencias del Siprosa había señalado que el 70 % de los accidentes de tránsito que ocasionaron víctimas mortales habían sido producidos por conductores alcoholizados, y añadió que de las 319 salidas de los móviles de emergencias, que abarcaron la capital y el conurbano, y de las 315 asistencias que realizó la base emergentológica ubicada en Concepción, el 70 % correspondió a accidentes de auto en los cuales estuvo involucrado un conductor ebrio.
Hace unos días, la Dirección General de Transporte de la Provincia dio a conocer un informe sobre los resultados del primer mes de implementación de los controles de alcoholemia, que se realizan en forma sorpresiva, y de los que participan la Policía Vial y los médicos del Siprosa.
En los controles de Tafí Viejo; de las rutas 314 y 315; del acceso norte de la ciudad; de Villa Mariano Moreno y de la zona de plazoleta Mitre, y en los instalados a lo largo de la ruta 38 fue donde se confeccionó el mayor número de actas. En total se registraron 106 infractores, y además se recaudaron más de $ 47.000 en concepto de multas por secuestro de vehículos.
El trabajo reveló que en los casos de alcoholemia constatada, 38 de los conductores manejaban motocicletas; 46 eran choferes de autos; uno iba a bordo de un camión; siete, conducían camionetas; dos, cuatriciclos, y uno, un colectivo.
Sólo en dos de los casos los infractores superaban los dos gramos de alcohol por litro de sangre. En el 43,40% de las muestras, oscilaba entre 1 y 2 gramos, y en el 54,72 % varió entre 0,5 y 1 gramo. La multa por secuestro en los controles de alcoholemia sigue siendo de $ 600 y se aplica el doble o más en caso de que el infractor ser reincidente. En algunos casos se requisaron además los carnets de manejo y fueron enviados a los municipios que lo expidieron, para que estos determinen si los retendrán por un mínimo de seis meses, como señala la ley.
La amplitud etaria fue muy grande, y se extendió entre los 21 y los 60 años: 37 de los conductores tenían entre 21 y 30 años (34,91 %); 51, entre 31 y 40 (48,11 %); 15, entre 41 y 50 y sólo tres entre 51 y 60 años.
El secretario provincial de Transporte señaló que fue importante el grado de concientización de la gente, así como la colaboración y la receptividad que los tucumanos les brindaron a los operativos; evaluó que el control fue positivo y vaticinó que la cantidad de infractores irá en descenso.
A juzgar por la vocación transgresora de los tucumanos y para continuar con el éxito que tuvo el operativo durante su primer mes, es necesario que los controles continúen haciéndose sin límite de tiempo y que las sanciones se apliquen sin excepciones. Tal vez así los lograremos reducir la preocupante estadística de accidentes, y mostraremos un mayor respeto por la vida propia y por la del prójimo.
Hace poco más de un mes, el Gobierno lanzó un operativo de control, preocupado por las estadísticas sobre accidentes causados por el consumo de alcohol. El director provincial de Emergencias del Siprosa había señalado que el 70 % de los accidentes de tránsito que ocasionaron víctimas mortales habían sido producidos por conductores alcoholizados, y añadió que de las 319 salidas de los móviles de emergencias, que abarcaron la capital y el conurbano, y de las 315 asistencias que realizó la base emergentológica ubicada en Concepción, el 70 % correspondió a accidentes de auto en los cuales estuvo involucrado un conductor ebrio.
Hace unos días, la Dirección General de Transporte de la Provincia dio a conocer un informe sobre los resultados del primer mes de implementación de los controles de alcoholemia, que se realizan en forma sorpresiva, y de los que participan la Policía Vial y los médicos del Siprosa.
En los controles de Tafí Viejo; de las rutas 314 y 315; del acceso norte de la ciudad; de Villa Mariano Moreno y de la zona de plazoleta Mitre, y en los instalados a lo largo de la ruta 38 fue donde se confeccionó el mayor número de actas. En total se registraron 106 infractores, y además se recaudaron más de $ 47.000 en concepto de multas por secuestro de vehículos.
El trabajo reveló que en los casos de alcoholemia constatada, 38 de los conductores manejaban motocicletas; 46 eran choferes de autos; uno iba a bordo de un camión; siete, conducían camionetas; dos, cuatriciclos, y uno, un colectivo.
Sólo en dos de los casos los infractores superaban los dos gramos de alcohol por litro de sangre. En el 43,40% de las muestras, oscilaba entre 1 y 2 gramos, y en el 54,72 % varió entre 0,5 y 1 gramo. La multa por secuestro en los controles de alcoholemia sigue siendo de $ 600 y se aplica el doble o más en caso de que el infractor ser reincidente. En algunos casos se requisaron además los carnets de manejo y fueron enviados a los municipios que lo expidieron, para que estos determinen si los retendrán por un mínimo de seis meses, como señala la ley.
La amplitud etaria fue muy grande, y se extendió entre los 21 y los 60 años: 37 de los conductores tenían entre 21 y 30 años (34,91 %); 51, entre 31 y 40 (48,11 %); 15, entre 41 y 50 y sólo tres entre 51 y 60 años.
El secretario provincial de Transporte señaló que fue importante el grado de concientización de la gente, así como la colaboración y la receptividad que los tucumanos les brindaron a los operativos; evaluó que el control fue positivo y vaticinó que la cantidad de infractores irá en descenso.
A juzgar por la vocación transgresora de los tucumanos y para continuar con el éxito que tuvo el operativo durante su primer mes, es necesario que los controles continúen haciéndose sin límite de tiempo y que las sanciones se apliquen sin excepciones. Tal vez así los lograremos reducir la preocupante estadística de accidentes, y mostraremos un mayor respeto por la vida propia y por la del prójimo.







