18 Junio 2007 Seguir en 
Londres.- La fama no evita las penas. Paul McCartney, que mucho antes de cumplir 65 años -que festeja hoy- ya tenía asegurado un lugar honorífico en la historia de la música, constató esa verdad en los difíciles meses de la crisis desencadenada por su divorcio. Pero cuenta con un antídoto: se trata de una vieja parábola india sobre un hombre que llora porque no tiene zapatos, hasta que se encuentra con alguien que no tiene pies. "Ya en los años 60 siempre (los Beatles) nos acordábamos de eso cuando los problemas nos afligían", explicó ahora McCartney a los medios en Londres.
Mientras tanto, dejó lo peor tras de sí. Su -todavía- esposa Heather Mills, 26 años menor que él, dejó de acusarlo en público de ser un alcohólico maltratador. Y últimamente, los periódicos londinenses hablan incluso de conversaciones telefónicas amistosas entre ambos, en las que se interesan por la salud del otro.
Para su tranquilidad, McCartney puede pasar sin problemas mucho tiempo con su hija de tres años, Beatrice. Hasta hay rumores sobre una nueva relación sentimental del músico, aunque él dice que sus encuentros con Sabrina Guiness, de 52 años y heredera de la empresa de cervezas del mismo nombre, son "totalmente inofensivos".
Si aún hubieran hecho falta pruebas de que el estatus de McCartney como ícono de la música es indiscutible, no quedaron dudas con el concierto que el músico ofreció por sorpresa hace poco en el legendario Electric Ballroom en el barrio de Camden, en Londres.
Aunque se hizo público poco antes por la radio, en pocos minutos se agotaron las 1.000 entradas. Llamativamente muchos jóvenes cantaron en el club canciones inolvidables del ex Beatle: desde "Lady Madonna", pasando por "Back in the USSR", "The Long and Winding Road" y "Get Back" hasta "Let it be" y "Hey Jude". Todos son éxitos que oficialmente fueron escritos por el genial dúo Lennon/McCartney, pero se deben principalmente al genio de McCartney.
El músico prescindió de su conocida canción romántica "When I'm Sixty-Four", quizá para evitar la referencia a que ya pasó la barrera de los 64. Por lo demás, McCartney se mostró bromista y de excelente humor. "Una suerte", dijo un comentarista de radio. "Paul vuelve a ser el mismo a los 65".
Con una cariñosa ovación, los fans también acogieron las canciones de su último álbum en solitario, el número 21, "Memory Almost Full" . Sobre el título, Paul explicó al diario "The Guardian" que se inspiró en un aviso de su teléfono celular que le indicaba que su memoria estaba llena. (DPA)
Mientras tanto, dejó lo peor tras de sí. Su -todavía- esposa Heather Mills, 26 años menor que él, dejó de acusarlo en público de ser un alcohólico maltratador. Y últimamente, los periódicos londinenses hablan incluso de conversaciones telefónicas amistosas entre ambos, en las que se interesan por la salud del otro.
Para su tranquilidad, McCartney puede pasar sin problemas mucho tiempo con su hija de tres años, Beatrice. Hasta hay rumores sobre una nueva relación sentimental del músico, aunque él dice que sus encuentros con Sabrina Guiness, de 52 años y heredera de la empresa de cervezas del mismo nombre, son "totalmente inofensivos".
Si aún hubieran hecho falta pruebas de que el estatus de McCartney como ícono de la música es indiscutible, no quedaron dudas con el concierto que el músico ofreció por sorpresa hace poco en el legendario Electric Ballroom en el barrio de Camden, en Londres.
Aunque se hizo público poco antes por la radio, en pocos minutos se agotaron las 1.000 entradas. Llamativamente muchos jóvenes cantaron en el club canciones inolvidables del ex Beatle: desde "Lady Madonna", pasando por "Back in the USSR", "The Long and Winding Road" y "Get Back" hasta "Let it be" y "Hey Jude". Todos son éxitos que oficialmente fueron escritos por el genial dúo Lennon/McCartney, pero se deben principalmente al genio de McCartney.
El músico prescindió de su conocida canción romántica "When I'm Sixty-Four", quizá para evitar la referencia a que ya pasó la barrera de los 64. Por lo demás, McCartney se mostró bromista y de excelente humor. "Una suerte", dijo un comentarista de radio. "Paul vuelve a ser el mismo a los 65".
Con una cariñosa ovación, los fans también acogieron las canciones de su último álbum en solitario, el número 21, "Memory Almost Full" . Sobre el título, Paul explicó al diario "The Guardian" que se inspiró en un aviso de su teléfono celular que le indicaba que su memoria estaba llena. (DPA)







