12 Junio 2007 Seguir en 
CORDOBA.- Otro de los abogados que representaba al viudo Marcelo Macarrón en la causa que investiga el crimen de su esposa, Nora Dalmasso, asesinada en noviembre en su casa, renunció a su función como querellante por "cuestiones personales".
Se trata de Rubén Tirso Pereyra, quien se presentó esta mañana en los tribunales de Río Cuarto y se reunió con el fiscal a cargo del caso, Javier Di Santo, para informale su decisión.
"Lo he consensuado con el doctor Macarrón que es mi amigo", indicó Pereyra, y afirmó que no significa una derrota.
El letrado estaba al frente de la querella junto a su colega Benjamín Sonzini Astudillo, quien fue desplazado ayer por la familia Macarrón, días después de Facundo Macarrón fue imputado por el abuso sexual y el homicidio de su madre.
Ahora, el abogado penalista Marcelo Brito es el encargado de defender al muchacho, junto al defensor civilista Gustavo Liebau.
Se cree que Facundo declarará como imputado esta semana, cuando intentará demostrar que no estuvo en Río Cuarto la noche del 25 de noviembre del año pasado, cuando ocurrió el crimen.
Cuestionamientos
Por su parte, la defensa del joven Macarrón sostuvo hoy que presentará cuestionamientos a los testimonios y a los análisis genéticos que complicarían la situación judicial del muchacho.
El abogado Marcelo Brito, quien ayer asumió como defensor de Facundo, sostuvo que el análisis genético que posee el fiscal no es ninguna prueba determinante. También pedirá, entre otras cosas, que se le tome una nueva declaración a Andy, pareja de Facundo, y a sus amigos.
Brito aseguró que se sorprendió al conocer el lugar y el modo en que se le habría tomado declaración a Andy, quien presuntamente habría hecho caer la coartada que indicaba que la madrugada del crimen Facundo estuvo en la ciudad de Córdoba y no en Río Cuarto.
Brito dijo que Di Santo fue a Córdoba a recibir ese testimonio y que, en vez de constituirse en el despacho de alguno de sus pare" en los Tribunales, le tomó testimonio en el edificio de la policía judicial, lo que consideró imprudente.
Además, advirtió que es obvio que en su primera declaración ambos muchachos estaban silenciando una relación íntima que no tiene nada que ver con lo que se investiga. (Télam-DyN)
Se trata de Rubén Tirso Pereyra, quien se presentó esta mañana en los tribunales de Río Cuarto y se reunió con el fiscal a cargo del caso, Javier Di Santo, para informale su decisión.
"Lo he consensuado con el doctor Macarrón que es mi amigo", indicó Pereyra, y afirmó que no significa una derrota.
El letrado estaba al frente de la querella junto a su colega Benjamín Sonzini Astudillo, quien fue desplazado ayer por la familia Macarrón, días después de Facundo Macarrón fue imputado por el abuso sexual y el homicidio de su madre.
Ahora, el abogado penalista Marcelo Brito es el encargado de defender al muchacho, junto al defensor civilista Gustavo Liebau.
Se cree que Facundo declarará como imputado esta semana, cuando intentará demostrar que no estuvo en Río Cuarto la noche del 25 de noviembre del año pasado, cuando ocurrió el crimen.
Cuestionamientos
Por su parte, la defensa del joven Macarrón sostuvo hoy que presentará cuestionamientos a los testimonios y a los análisis genéticos que complicarían la situación judicial del muchacho.
El abogado Marcelo Brito, quien ayer asumió como defensor de Facundo, sostuvo que el análisis genético que posee el fiscal no es ninguna prueba determinante. También pedirá, entre otras cosas, que se le tome una nueva declaración a Andy, pareja de Facundo, y a sus amigos.
Brito aseguró que se sorprendió al conocer el lugar y el modo en que se le habría tomado declaración a Andy, quien presuntamente habría hecho caer la coartada que indicaba que la madrugada del crimen Facundo estuvo en la ciudad de Córdoba y no en Río Cuarto.
Brito dijo que Di Santo fue a Córdoba a recibir ese testimonio y que, en vez de constituirse en el despacho de alguno de sus pare" en los Tribunales, le tomó testimonio en el edificio de la policía judicial, lo que consideró imprudente.
Además, advirtió que es obvio que en su primera declaración ambos muchachos estaban silenciando una relación íntima que no tiene nada que ver con lo que se investiga. (Télam-DyN)
NOTICIAS RELACIONADAS









