12 Junio 2007 Seguir en 
CORDOBA.- Facundo Macarrón, el hijo de Nora Dalmasso, imputado como presunto autor del abuso sexual y del asesinato de su madre, se presentó ayer en los Tribunales de Río Cuarto para informar que designó su nuevo abogado al ex fiscal General de Córdoba, Marcelo Brito.
Fue la segunda vez en menos de cuatro días que el hijo de Nora Dalmasso y de Marcelo Macarrón se presentó ante la fiscalía de Javier Di Santo, encargado de investigar el crimen de la mujer de 51 años, ocurrido el 25 de noviembre en su casa del barrio Villa Golf, de Río Cuarto.
Brito reemplazará en la defensa a Benjamín Sonzini Astudillo. Este último, que había representado desde el inicio de la causa a la familia Macarrón -primero como querellante y luego como defensor de Facundo- expresó que tuvo que renunciar porque "no le quedaba otra opción", aunque más tarde argumentó que su decisión se debió a razones personales, ya que con la causa Dalmasso no puede descansar ni un minuto. "Voy a seguir ayudando pero se hará cargo otro abogado. Estoy convencido de la inocencia de Facundo", dijo el letrado, que además afirmó que la familia Macarrón "está pasando el holocausto de su vida".
Con una campera deportiva tipo rompevientos negra y con cara de preocupación, el joven de 19 años ingresó a los tribunales riocuartenses a las 7.50 de ayer. Enfrentó en absoluto silencio a la gran cantidad de periodistas que había en el lugar, y dejó que Brito tuviera su primer diálogo con la prensa como abogado en el caso.
El letrado consideró que la imputación contra Facundo Macarrón es "absurda, injusta y destructiva", y calificó de hechos absolutamente incompatibles que en la causa haya dos acusados -el otro es el pintor Gastón Zárate, de 27 años- de matar a Dalmasso, sin que haya un concierto criminal entre ellos. El abogado consideró que va a ser muy difícil que se individualice al autor del hecho, y estimó que el fiscal de la causa está confundido. "Está recorriendo diversos caminos, que lo llevan a un laberinto sin salida", dijo Brito.
Consultado sobre si este caso va a quedar irresuelto, indicó: "Un fantástico investigador criminal expresó algo que, en mi ejercicio profesional he considerado siempre como un dogma: 'tiempo que pasa, prueba que huye'".
A las 9.30, Facundo Macarrón salió de la Fiscalía. Lo acompañaba además Gustavo Lliebau, su abogado "civilista", como él mismo se definió. El letrado se presentó ante la prensa como defensor ante la Justicia Civil del joven y de su hermana Valentina, con el objetivo de evitar que continúe el acoso a la intimidad que, según dijo, se lleva en perjuicio de ambos. Asimismo, advirtió a los periodistas sobre la posibilidad de iniciar acciones judiciales por ese motivo. "De ser necesario vamos a recurrir a un juez civil para que ampare el derecho a la intimidad de los hermanos Macarrón", dijo el abogado. "Somos objeto de un acoso que pone nervioso a cualquier ser humano", remarcó. El jueves, Di Santo imputó a Facundo en base a nuevos testimonios incorporados al expediente, y a que se halló un patrón genético compatible con la rama paterna del joven en rastros levantados en la escena del crimen.
El fiscal ahora deberá resolver cuándo lo cita para que preste declaración indagatoria, mientras aguarda los resultados genéticos de las muestras de la escena del crimen enviadas al FBI. (DyN-NA-Télam)
Fue la segunda vez en menos de cuatro días que el hijo de Nora Dalmasso y de Marcelo Macarrón se presentó ante la fiscalía de Javier Di Santo, encargado de investigar el crimen de la mujer de 51 años, ocurrido el 25 de noviembre en su casa del barrio Villa Golf, de Río Cuarto.
Brito reemplazará en la defensa a Benjamín Sonzini Astudillo. Este último, que había representado desde el inicio de la causa a la familia Macarrón -primero como querellante y luego como defensor de Facundo- expresó que tuvo que renunciar porque "no le quedaba otra opción", aunque más tarde argumentó que su decisión se debió a razones personales, ya que con la causa Dalmasso no puede descansar ni un minuto. "Voy a seguir ayudando pero se hará cargo otro abogado. Estoy convencido de la inocencia de Facundo", dijo el letrado, que además afirmó que la familia Macarrón "está pasando el holocausto de su vida".
Con una campera deportiva tipo rompevientos negra y con cara de preocupación, el joven de 19 años ingresó a los tribunales riocuartenses a las 7.50 de ayer. Enfrentó en absoluto silencio a la gran cantidad de periodistas que había en el lugar, y dejó que Brito tuviera su primer diálogo con la prensa como abogado en el caso.
El letrado consideró que la imputación contra Facundo Macarrón es "absurda, injusta y destructiva", y calificó de hechos absolutamente incompatibles que en la causa haya dos acusados -el otro es el pintor Gastón Zárate, de 27 años- de matar a Dalmasso, sin que haya un concierto criminal entre ellos. El abogado consideró que va a ser muy difícil que se individualice al autor del hecho, y estimó que el fiscal de la causa está confundido. "Está recorriendo diversos caminos, que lo llevan a un laberinto sin salida", dijo Brito.
Consultado sobre si este caso va a quedar irresuelto, indicó: "Un fantástico investigador criminal expresó algo que, en mi ejercicio profesional he considerado siempre como un dogma: 'tiempo que pasa, prueba que huye'".
A las 9.30, Facundo Macarrón salió de la Fiscalía. Lo acompañaba además Gustavo Lliebau, su abogado "civilista", como él mismo se definió. El letrado se presentó ante la prensa como defensor ante la Justicia Civil del joven y de su hermana Valentina, con el objetivo de evitar que continúe el acoso a la intimidad que, según dijo, se lleva en perjuicio de ambos. Asimismo, advirtió a los periodistas sobre la posibilidad de iniciar acciones judiciales por ese motivo. "De ser necesario vamos a recurrir a un juez civil para que ampare el derecho a la intimidad de los hermanos Macarrón", dijo el abogado. "Somos objeto de un acoso que pone nervioso a cualquier ser humano", remarcó. El jueves, Di Santo imputó a Facundo en base a nuevos testimonios incorporados al expediente, y a que se halló un patrón genético compatible con la rama paterna del joven en rastros levantados en la escena del crimen.
El fiscal ahora deberá resolver cuándo lo cita para que preste declaración indagatoria, mientras aguarda los resultados genéticos de las muestras de la escena del crimen enviadas al FBI. (DyN-NA-Télam)









