Las camandulerías del Indec
Las góndolas siguen demostrando que las cifras oficiales de la inflación están alejadas de la realidad. El fiscal Stornelli quiere saber de qué se trata. Por Angel Anaya - Columnista.
09 Junio 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- La ministra Felisa Miceli piensa que la inflación sigue siendo alta y que deberemos convivir con ella. Se refiere, claro está, a las raquíticas referencias del Indec correspondientes a mayo y que los analistas y las góndolas siguen demostrando que están lejos de la realidad.Seguramente que más confiables que la ministra de Economía son los propios técnicos y encuestadores del organismo estatal, quienes han vuelto a insistir en que el aparato investigador está fuertemente manipulado y se ha llegado a violar el secreto legal que obliga a no revelar las fuentes empresarias de las encuestas, por orden de Guillermo Moreno, “un ícono de la extorsión y la amenaza”.
La labor de los encuestadores del Indec es absolutamente secreta en cuanto a la identificación de sus fuentes para la estadística del Indice de Precios al Consumidor (IPC), pero el secretario de Comercio Interior obligó a algunos de aquellos a revelarlas y, tras esas identificaciones, presionó gravemente a las empresarios respectivos.
Con motivo del famélico índice oficial de mayo se renovaron las denuncias por parte de los técnicos y encuestadores del organismo, ante lo cual, el fiscal Carlos Stornelli ha resuelto citarlos para “conocer en detalle los hechos denunciados”.
Stornelli viene de una reciente pero inútil ofensiva oficial para alejarlo del caso Skanska y de acuerdo con los resultados de su indagación procederá o no a llevar la situación ante la Justicia.
Un martillazo inesperado
Si el caso reiteradamente denunciado por técnicos y encuestadores del organismo ante las puertas de la cartera económica confirma efectivamente que es un delito severamente sancionado, será sencillo suponer lo que habrá de acontecer. El fiscal tiene un largo historial de hechos consumados; entre ellos, nada menos que el procesamiento con encierro transitorio del ex presidente Menem, pues tiene fama de no casarse con nadie. Fue por ello que insólitamente se mencionó en un decreto de Kirchner una presunta conversación telefónica de Stornelli con el evidente propósito de alejarlo del caso Skanska. Esta es otra de las cosas que se están produciendo en el sucio camino al ballottage porteño, nacionalizado por el Presidente. Mas los hechos que la configuran no forman parte de su pestilencia, sino que se trata de pura casualidad. Hoy nadie se acuerda ya de que el derrotado alcalde Jorge Telerman había sido citado para estos días por un juez federal todo terreno para explicar el uso de un título o licenciatura que no tiene. Pero esta decisión de Stornelli no es un mero amago oportunista, sino y más bien, el comienzo de un martillazo que derrumbe toda una estrategia destinada a enrejar al manejo ambidextro de la economía. (De nuestra Sucursal)







