Los votos policlasistas del ganador
En la Capital, el juego de derecha o izquierda sin centrismo fue otro gran derrotado. El macrismo no esperaba una adhesión tanalta, que dejó perplejos a los encuestadores. Por Angel Anaya - Columnista.
05 Junio 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El pertinaz juego de derecha o izquierda sin centrismo que oscurece nuestros debates políticos ha sido otro de los grandes derrotados en las urnas del rompeolas federal. Muestra de ello es que Mauricio Macri se haya impuesto ampliamente en las 28 circunscripciones de “los cien barrios porteños”, con una suerte de voto policlasista que ha dejado perplejos a los propios encuestadores. Seguramente que esa gran falacia al uso nostro, desterrada desde la caída del Muro de Berlín en las grandes democracias, ha recibido un golpe muy fuerte, al que se suma el error kirchnerista de ir al ballottage, aun a costa de otra campaña sucia, para convencer de su presunto perfil izquierdista al país bipolar que imagina. El debate sucio para alcanzar el magro voltaje obtenido por el oficialismo nacional ha espantado también a un electorado muy flagelado por la sucesión de conflictos que los porteños debieron soportar en los últimos tiempos, carentes de seguridad y con responsabilidad casi excluyente del poder central. Ni el propio macrismo suponía una tasa de adhesiones tan elevada en todos los rincones de la Ciudad Autónoma, pero como ya señalamos días atrás, el porteño medio, con la renta más elevada del país, se da el lujo de ser independiente y está cansado de la crisis de autoridad que golpea a sus puertas ante la indiferencia de un poder nacional que es desmedidamente centralista.
La gran incógnita
La dimensión que pueda alcanzar Mauricio Macri como líder nacional opositor se deberá más, seguramente, a su futuro comportamiento como eventual gobernante; pero lo cierto y por el momento es que ha nublado a esa figura ambigua que está encarnando Roberto Lavagna entre una oposición fragmentada y sin definiciones unitarias. ¿Podrá el ganador absoluto de la primera ronda mantenerse sordo ante los ataques personales insinuados por Daniel Filmus y la Casa Rosada? Seguramente sí, en la medida que advierta las razones que ha tenido la inesperada mayoría de porteños para votar por él.
En estos momentos, está por decidirse en el entorno presidencial el tipo de campaña, pues el análisis de lo ocurrido no es compartido suficientemente. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, ha definido al Pro ganador como un “partido vecinal”, en otro de sus derroches dialécticos; pero lo cierto es que la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner no pudo ser anticipada, como se afirmaba previamente, y Daniel Filmus fue advertido de que no debía referirse a ella. La foto de familia con micrófonos que se esperaba tuvo que ser, por ello, de balcón y silenciosa, pues la primera dama apenas puso el gesto e hizo mutis de inmediato por el foro. (De nuestra Sucursal)
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