El codiciado poder porteño

El postulante del PRO crece en la intención de voto, pero oculta sus sondeos de opinión. El ministro Filmus viola la ética pública porque no renunció para ser candidato. Por Angel Anaya - Columnista.

29 Mayo 2007
BUENOS AIRES.- Las encuestas ligeramente diferentes de los tres candidatos con más adhesiones para la Ciudad Autónoma coinciden en definir a Mauricio Macri como el más seguro ganador de la primera vuelta, mientras que Jorge Telerman y Daniel Filmus están disputando a significativa distancia el segundo lugar.
El candidato de Pro sigue creciendo muy tranquilo, pero ocultando desde hace una semana sus sondeos de opinión, mientras desde la Casa Rosada se intenta por todos los medios destruir la imagen de Telerman con actitudes tan ridículas y conniventes como su citación para indagarlo por el juez Jorge Ballesteros a tres horas de una denuncia a la que sólo le faltaba la firma de Néstor Kirchner. Siguen sin entenderse las causas que llevaron al Presidente a meterse en las urnas porteñas con candidato propio, en lugar de mantenerse alejado y saludar al ganador. Muchos analistas suponen que lo que pretende es adueñarse, como dice Elisa Carrió, de todo el poder, mediante otro peón de brega cuya calidad de educador no está en discusión, pero carece de las condiciones políticas requeridas por el distrito más independiente y con mayor tasa per cápita de ingresos del país.
Al ministro Filmus se lo observa como una voz fiel a su jefe, obligado a violar la ética pública por no renunciar para ser candidato y usando términos tan anacrónicos como el de neoliberal al referirse a Macri, sin advertir que el mundo progresista practica invariablemente políticas de mercado.
Es muy probable, por no decir seguro, que si Kirchner consigue que su pupilo vaya al ballottage, la estrategia de destrucción contra Telerman vuelque la mayoría de su electorado a Macri. El Presidente prefiere jugar con fuego sin advertir que desde hace alrededor de seis meses los problemas lo han colocado a la defensiva, entre Misiones y Santa Cruz; especialmente en este caso, donde el distrito federal mantiene un nivel creciente de desórdenes contestatarios que otro de sus ministros y candidato a legislador, el de Salud, Ginés González García, ha reconocido. “En la prevención y alerta del delito hay que ser más duro, aplicar la ley. Hicimos tanto garantismo que hoy no hay sanción”, ha dicho el ministro que tampoco renunció o pidió licencia para las elecciones. En el cuartel general de Mauricio Macri hay conciencia en que si va al ballottage  las tres semanas que median se convertirán para él en un nuevo basurero e, inclusive, puede verse afectada la seguridad del propio candidato, pues el clímax porteño incluye no pocas veces la violencia por parte de grupos delictivos que invocan supuestas militancias políticas y han estado presentes hasta con el intento de ocupar el Cabildo durante el último 25 de Mayo. (De nuestra Sucursal)