27 Mayo 2007 Seguir en 
Londres.- Interpretó a su primer malvado de niño, en la escuela: el enano Rumpelstilzchen. Pero el último es su favorito: el mago Saruman en “El señor de los anillos”. El más conocido, sin embargo, es, sin duda, Drácula. Christopher Lee, que hoy cumple 85 años, interpretó este personaje tantas veces y de manera tan convincente que hasta hoy es considerado el mejor vampiro de todos los tiempos. El actor, que con su 1,95 metro de altura es además uno de los intérpretes más grandes del mundo en el sentido literal de la palabra, está muy agradecido por eso, aunque a veces se queja de que la imagen de Drácula lo siga persiguiendo décadas después, a pesar de haber interpretado tantos otros papeles que nada tuvieron que ver con el miedo. Incluso tiene algunos héroes en su haber, entre ellos, el detective Sherlock Holmes.
En total, Lee suma ya más de 250 papeles. “La verdad es que tiene usted una carrera muy larga”, dijo Isabel II, según el actor, cuando poco antes de su 80º cumpleaños lo nombró caballero en el Palacio de Buckingham.
Larga carrera
La carrera de Lee -excluyendo su actuación en la escuela privada suiza- comenzó en 1946 con un papel secundario en “Corridor of Mirrors”. A ello le ayudaron los contactos de su familia con el mundo del cine. El multifacético intérprete -habla ocho lenguas y también fue cantante de ópera y rockero de heavy metal- nació en Londres como hijo de un oficial inglés y una condesa italiana de la familia Carandini. A su imagen inconfundible de pómulos marcados y penetrantes ojos negros se sumó su enorme talento. Como Drácula, Lee hizo escuela al interpretar al príncipe de las tinieblas como un ser poderoso y erótico, a cuyo encanto se rendían las víctimas. Su “secreto” era el mismo que el de todos los buenos actores: contención. “Cualquier gesto por pequeño que sea tiene significado”, decía Lee. De existir en los Oscar la categoría de “mejor villano”, se habría llevado la estatuilla dorada varias veces. Además de interpretar ocho veces a Drácula, también fue el poderoso villano chino Fu Man Chu, el antagonista de James Bond (Roger Moore) en la piel de Scaramanga, el sombrío Count Dooku en la serie “Star Wars” y el monstruoso Frankenstein. Pero su personaje favorito en el lado oscuro del poder le llegó en 2001 con la primera película de la trilogía “El señor de los anillos”. Al principio, se sintió decepcionado. Lee, que conoció personalmente al escritor J.R.R. Tolkien y que leía su trilogía “una vez al año”, quería interpretar a toda costa al mago bueno Gandalf. Seguramente se hubiera quitado de encima así la imagen de Drácula. Pero en el casting le dijeron que era demasiado mayor y el papel fue para Ian McKellen, al que Lee alabó luego sin envidia por su interpretación. Para él “sólo” quedaba el mago Saruman. Y también a ese personaje sobrenatural lo convirtió en humano. Lee siempre tuvo simpatía por todos sus malvados. (DPA)
En total, Lee suma ya más de 250 papeles. “La verdad es que tiene usted una carrera muy larga”, dijo Isabel II, según el actor, cuando poco antes de su 80º cumpleaños lo nombró caballero en el Palacio de Buckingham.
Larga carrera
La carrera de Lee -excluyendo su actuación en la escuela privada suiza- comenzó en 1946 con un papel secundario en “Corridor of Mirrors”. A ello le ayudaron los contactos de su familia con el mundo del cine. El multifacético intérprete -habla ocho lenguas y también fue cantante de ópera y rockero de heavy metal- nació en Londres como hijo de un oficial inglés y una condesa italiana de la familia Carandini. A su imagen inconfundible de pómulos marcados y penetrantes ojos negros se sumó su enorme talento. Como Drácula, Lee hizo escuela al interpretar al príncipe de las tinieblas como un ser poderoso y erótico, a cuyo encanto se rendían las víctimas. Su “secreto” era el mismo que el de todos los buenos actores: contención. “Cualquier gesto por pequeño que sea tiene significado”, decía Lee. De existir en los Oscar la categoría de “mejor villano”, se habría llevado la estatuilla dorada varias veces. Además de interpretar ocho veces a Drácula, también fue el poderoso villano chino Fu Man Chu, el antagonista de James Bond (Roger Moore) en la piel de Scaramanga, el sombrío Count Dooku en la serie “Star Wars” y el monstruoso Frankenstein. Pero su personaje favorito en el lado oscuro del poder le llegó en 2001 con la primera película de la trilogía “El señor de los anillos”. Al principio, se sintió decepcionado. Lee, que conoció personalmente al escritor J.R.R. Tolkien y que leía su trilogía “una vez al año”, quería interpretar a toda costa al mago bueno Gandalf. Seguramente se hubiera quitado de encima así la imagen de Drácula. Pero en el casting le dijeron que era demasiado mayor y el papel fue para Ian McKellen, al que Lee alabó luego sin envidia por su interpretación. Para él “sólo” quedaba el mago Saruman. Y también a ese personaje sobrenatural lo convirtió en humano. Lee siempre tuvo simpatía por todos sus malvados. (DPA)







