27 Mayo 2007 Seguir en 
Cannes.- El cielo de Cannes amaneció ayer nublado, como si el sol que ha reinado durante todo el festival fuese el primero en despedirse de la sesenta edición del certamen francés que hoy bajará el telón. Pero nada mejor para combatir el desánimo que la vitalidad desbordante y el contagioso ritmo del realizador serbio Emir Kusturica, (foto) quien ayer cerró la carrera por la Palma de Oro con "Promise me This".
Kusturica, uno de los pocos realizadores que ha conseguido el preciado galardón en dos ocasiones (con "When Father was Away on Busines" y "Underground"), aspira a su tercera Palma. De conseguirla colocaría al serbio en una altar en el que jamás ha estado ningún director. En rueda de prensa comentó que probablemente ésta sea la última vez que compita. "Estuve tantas veces que esto se está convirtiendo en demasiado", comentó. "Promise me This" se traslada a una aldea, donde los únicos habitantes son un abuelo, un niño y su profesora. El muchacho marcha a la ciudad para buscar novia y el viaje sirve para mostrar una Serbia moderna en la que campa la corrupción y los nuevos avances de la democracia están basados en la especulación inmobiliaria. "Desde que comencé a hacer cine siempre he hecho la misma película. Este es un asunto del que he hablado con mi psiquiatra y él me dijo que es la locura mirada por un loco", explicó ayer en Cannes Kusturica, quien con la alegría de las trompetas y panderetas muestra la preocupación por su país y un compromiso profundamente humanista. "Soy uno de los pocos directores que realmente hace lo que le gusta", sentenció Kusturica. "Me interesa el cine de los 70 y los comienzos de los 80, cuando lo que importanban eran los problemas sociales. Hollywood acabó con ese cine y lo ha marginalizado inculcando ?outsiders? y perdedores. Sin esos ?outsiders? y perdedores no existiría el gran cine", explicó el realizador. Con guión de Ranko Bozic y el propio Kusturica y música de su hijo Stribor, quien también actúa, "Promise me This" tiene un espectacular arranque para después ir decayendo, todo lo contrario de "Mogari No Mori", de la japonesa Naomi Kasawe, también presentada ayer. (DPA)
Kusturica, uno de los pocos realizadores que ha conseguido el preciado galardón en dos ocasiones (con "When Father was Away on Busines" y "Underground"), aspira a su tercera Palma. De conseguirla colocaría al serbio en una altar en el que jamás ha estado ningún director. En rueda de prensa comentó que probablemente ésta sea la última vez que compita. "Estuve tantas veces que esto se está convirtiendo en demasiado", comentó. "Promise me This" se traslada a una aldea, donde los únicos habitantes son un abuelo, un niño y su profesora. El muchacho marcha a la ciudad para buscar novia y el viaje sirve para mostrar una Serbia moderna en la que campa la corrupción y los nuevos avances de la democracia están basados en la especulación inmobiliaria. "Desde que comencé a hacer cine siempre he hecho la misma película. Este es un asunto del que he hablado con mi psiquiatra y él me dijo que es la locura mirada por un loco", explicó ayer en Cannes Kusturica, quien con la alegría de las trompetas y panderetas muestra la preocupación por su país y un compromiso profundamente humanista. "Soy uno de los pocos directores que realmente hace lo que le gusta", sentenció Kusturica. "Me interesa el cine de los 70 y los comienzos de los 80, cuando lo que importanban eran los problemas sociales. Hollywood acabó con ese cine y lo ha marginalizado inculcando ?outsiders? y perdedores. Sin esos ?outsiders? y perdedores no existiría el gran cine", explicó el realizador. Con guión de Ranko Bozic y el propio Kusturica y música de su hijo Stribor, quien también actúa, "Promise me This" tiene un espectacular arranque para después ir decayendo, todo lo contrario de "Mogari No Mori", de la japonesa Naomi Kasawe, también presentada ayer. (DPA)







