Intensa semana de maquillaje
El jefe de Estado reconoció, en un reportaje radial con una periodista independiente, que su gestión no tuvo la necesaria calidad institucional. Más humilde y desinhibido. Por Angel Anaya - Columnista.
26 Mayo 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Esta semana ocurrieron muchas cosas, pero seguramente la más significativa ha sido el reconocimiento por el Presidente de que durante su gestión no hubo la necesaria calidad institucional. Esa circunstancia podría ser superada por su esposa, afirmó en el reportaje de estilo inédito de “Magdalena bien temprano”, una colega independiente.La confesión de Kirchner, según dijo, consecuente con su fallida experiencia en Misiones, abrió múltiples especulaciones acerca de si se estará produciendo una metamorfosis en el ríspido estilo presidencial de comunicación pública cuando las urnas se acercan. ¿Pero acaso Cristina Fernández de Kirchner no se ha comportado hasta ahora como su esposo? Mucho indica, en verdad, que los actores se están aplicando un maquillaje antes de salir a escena. En el Cerro de la Gloria pudo vérselo así, salvo pequeños detalles. Y si no, que lo diga el gobernador Julio Cobos, cuya esperanza en integrar la fórmula mayor lo impulsó a expresar que el 25 de Mayo “no es una fecha para especulaciones políticas”.
El mandatario radical cooptado por la concertación plural del Presidente había dictado un decreto días atrás autorizando a la Secretaría de Turismo a disponer las “partidas necesarias” para el festejo patrio sin licitaciones, ordenando a la vez a la cartera económica reforzar la asignación de Turismo. En total, $ 5 millones, si bien los centenares de ómnibus de buena parte del país y los alimentos correspondientes se financiaron desde otras fuentes.
El peronismo ausente
Todo indica que puede haber cambiado el estilo, si bien no las mañas. Magdalena debió esperar dos meses para que la Casa Rosada respondiera favorablemente su solicitud y en esta misma semana otro periodista radial pudo entrevistar al jefe del gobierno. La metamorfosis ha mostrado un Kirchner más humilde y desinhibido que el ríspido primer mandatario del atril, preparándose para un diferente destino político y preocupado porque se produzcan nuevos agrupamientos partidarios. En esto último subyace la explicación de por qué al justicialismo se le ha impedido la normalización partidaria, provocando su dispersión con la ayuda de la jueza federal y electoral María Romilda Servini de Cubría. No parece, por cierto, que al candidato Roberto Lavagna le preocupe demasiado esa situación, pues su origen político justicialista sólo le sirve para procurarse una estructura bajo otra sigla o coalición.
Otra curiosidad de los reportajes concedidos ha sido la ausencia total de la expresión peronismo y de su fundador, una omisión reiterada en los Kirchner, excepto en el festejo patrio, que ensayan el estilo movimientista que tanto éxito le deparó a Juan Perón. Es real, pues, que se está produciendo una recomposición política sin precedentes en el país, aunque su marco está bastante contaminado por la incredulidad ciudadana. (De nuestra Sucursal)







