Recuerdan a John Wayne a 100 años de su nacimiento

Su casa natal en Winterset (Iowa) se convirtió hace tiempo en centro de peregrinación. Cada año, unos 40.000 fans la visitan.

26 Mayo 2007
LOS ANGELES.- Sobre su tumba hay una frase escrita en castellano. "Feo, fuerte y formal" son las palabras que definen para la eternidad a John Wayne, sin dudas la figura más estrechamente ligada a las películas de vaqueros ambientadas en el Lejano Oeste norteamericano. Su casa natal en Winterset (Iowa) se convirtió hace tiempo en centro de peregrinación. Cada año, unos 40.000 fans la visitan.
Con un desfile inspirado en el Salvaje Oeste, rodeos y canciones de cowboys, Winterset celebrará hoy a lo grande a su hijo predilecto, porque se cumplen 100 años del día en que llegó al mundo bajo el nombre de Marion Robert Morrison el héroe más viril que tuvo Estados Unidos. Su última película data de hace 30 años, pero el actor de los hombros anchos sigue siendo el mayor héroe de Hollywood. En la encuesta anual Harris entre ciudadanos estadounidenses sobre su actor favorito de cine, John Wayne aparece cada año en el top ten. Según el Libro Guinness de los Récords, es el actor con la mayor cantidad de papeles protagónicos. En 142 de sus 153 películas, fue el líder, generalmente, como sheriff, soldado, oficial o pistolero.
Tenía cuatro años cuando su familia se trasladó desde Iowa a la lejana California en 1911. En el rancho de su padre aprendió a montar a caballo. Su mejor amigo era un terrier llamado "Duke" (Duque), un apodo que también le gustaba que le dijeran a él. En un principio, fue estrella de un equipo de fútbol americano, pero tras sufrir un accidente mientras nadaba se terminó el sueño de una carrera deportiva. Trabajó en estudios cinematográficos hasta que comenzó a probar suerte delante de la cámara en películas mudas. En 1930, el director Raoul Walsh le puso el nombre artístico John Wayne y le dio su primer papel protagónico en "The Big Trail" ("La gran jornada"). Wayne trabajó primero en westerns de bajo presupuesto, pero su legendaria amistad con el joven John Ford fue la que finalmente le valió el éxito. El director lo contrató en 1939 para la gran producción "La diligencia". Rodaron más de 20 películas juntos, entre ellas, "Hombres intrépidos", "Fuerte Apache", "La legión invencible", "Centauros del desierto" o "Escrito bajo el sol".
Además de películas de oeste, Wayne rodó en los años 40 filmes de aventuras y de guerra. Trasladó su patriotismo a la gran pantalla en 1960 en el western "El Alamo", que él mismo puso en escena y produjo. La película fracasó en la taquilla y sumió a Wayne en la ruina. Pero ocho años después, el declarado anticomunista se atrevió con otro material explosivo. Con "Los boinas verdes" hizo la única producción a favor de la intervención norteamericana rodada durante la Guerra de Vietnam. Los críticos lo acusaron de glorificar la guerra. Un año después, subió al escenario de los Oscar para recoger la única estatuilla que recibió como mejor actor. Ganó el premio con el pequeño papel de un mariscal tuerto y borracho en el western "Temple de acero". En esa época, el actor, casado tres veces y padre de siete hijos, ya padecía cáncer.
Con casi 70 años filmó "El último pistolero". En 1979, el héroe cinematográfico perdió su lucha contra la enfermedad. Tenía 72 años. Una estatua de bronce de más de tres metros de altura lo muestra con sombrero de cowboy, botas y la mano sobre el revólver en la entrada del aeropuerto John Wayne en Irvine, al sur de California. A algunas millas de allí está Newport Beach, donde "The Duke" pasó los últimos años de su vida. (DPA y Especial)

Tamaño texto
Comentarios