26 Mayo 2007 Seguir en 
Desde 1995 se montaron en esa esquina más de 100 espectáculos teatrales, sin contar las numerosas fiestas, recitales y performances que se realizaron. Ocurre que, durante varios años, la sala de La Sodería fue casi el único espacio donde se expresaban las artes escénicas under e independientes de esta provincia. El espacio, ubicado en Juan Posse y pasaje 1º de Mayo, del grupo Marfil Verde, fue el primero en renegar del circuito céntrico y en proponerse instalar el teatro en un barrio, en este caso, Villa 9 de Julio. Y no fue fácil ni lo es aún hoy: porque cuesta mucho atraer al público en un lugar alejado y porque también es difícil la participación de los propios vecinos, siempre presentes, sin embargo, a la hora de las murgas y de las batucadas. Pero tanto esfuerzo fue premiado ahora por el Instituto Nacional del Teatro, que le otorgó un subsidio para adquirir la propiedad del inmueble. "En esta primera etapa se beneficiaron siete salas en todo el país, y a nosotros nos tocó ser la primera en la región NOA. Nos seleccionaron porque pedíamos un monto bajo y por trayectoria", contó orgullosa Teresita Guardia, una de las fundadoras y principal impulsora del proyecto, además de representante regional del INT: "se cumplió el sueño de la casa propia". El subsidio otorgado tiene como condimento una garantía hipotecaria, que obliga a que ese local sólo se destinará al teatro durante 20 años.
Con la presencia de representantes del Quehacer Teatral Nacional (una de las ramas ejecutivas en la que está organizado el INT), como Roberto Aguirre y Nerina Dip, y de otros teatristas que participaban en el Festival Víctor García, el anuncio fue realizado con bombos y platillos.
Con la presencia de representantes del Quehacer Teatral Nacional (una de las ramas ejecutivas en la que está organizado el INT), como Roberto Aguirre y Nerina Dip, y de otros teatristas que participaban en el Festival Víctor García, el anuncio fue realizado con bombos y platillos.







