Fiesta sónica con glamour y perfume

La banda Babasónicos tocó poco más de una hora ante unas 3.000 personas que bailaron y cantaron.

PARA ELLAS. Dárgelos las mira, las llama con las manos, con los ojos y toda la cara, y ellas responden con gritos y saltos, intentando acercarse a él.(LA GACETA /FRANCO VERA)
PARA ELLAS. Dárgelos las mira, las llama con las manos, con los ojos y toda la cara, y ellas responden con gritos y saltos, intentando acercarse a él.(LA GACETA /FRANCO VERA)
26 Mayo 2007
Chicas y chicos producidos, pocas remeras negras y finas fragancias en el aire completaron el show de Babasónicos, ayer a la madrugada. La banda tocó poco más de una hora ante unas 3.000 personas que bailaron y cantaron. El grupo encontró y explota un sonido propio, diferente del resto del rock argentino y también su público es distinto. Antes, tocaron los tucumanos de Luzbel con un set prolijo y fuerte, y dos Djs pasaron música. El baile en el club Villa Luján continuó hasta las 4.

Babasónicos sedujo a todos con un recital corto pero impactante
"Yegua", el tema que dice: "algunas noches soy fácil", hizo aflorar el perfume sónico, ese que despiden las chicas que adornan el cuerpo con brillos y cueros, mientras bailan algo muy parecido al pogo.
-El recital de Babasónicos, en el club Villa Luján, que terminó ayer a las 2.15, y fue una fiesta en la que los clásicos bailables de la banda se cruzaron con una pocas perlitas que no siempre se escuchan en vivo.
"Pobre duende", dedicado a ese personajito que "baja de Tafí para emocionarnos", según dijo Adrián Dárgelos, el cantante, fue uno de los temas que, justamente, más cautivó a los tucumanos. También pasaron "Pendejo", "Deléctrico", y "Putita", en una versión que empezó muy tranquila, con guitarritas bajas y que de pronto explotó para que nadie se quedara sin saltar o bailar.
Fueron alrededor de 3.000 personas las que bailaron sin parar, seducidas por la contundente personalidad de Dárgelos, en su característico rol de frontman histriónico. Las chicas, que coparon la primera fila, frente al vallado, deiraron cada vez que él les hizo señas o les puso caritas libidinosas, siempre en esa actitud de ganador tan contrastante con su estética kitsch.
Los "Baba", con el gran Carca a cargo del bajo por los problemas de salud de Gabo, brindaron un show impecable, sin estridencias ni plumas, pero con mucha onda y alegría. Duró una hora y 15 minutos, y la mayor parte del público se quedó con las ganas y pidiendo más. Pero Dj Augusto Gallucci arrancó inmediatamente con un set de rock argentino, que calmó a las fieras y las puso a bailar otra vez, como había ocurrido antes de que tocaran Babasónicos y Luzbel, con Dj Leandro Díaz Vázquez.
El recital empezó tarde, pero esta vez la culpa no la tuvo la producción (fue de Lucas Tamer, quien el año pasado tuvo inconvenientes en el show de Divididos, en el mismo lugar), sino que la demora en el vuelo que trajo a los "Baba" retrasó todo.
Durante una hora y media, el público formó una fila de casi 200 metros bajo el frío, que fue matizado con bailecitos mientras probaba sonido la banda. Cuando se abrieron las puertas, ya estaba Daz Vázquez en la consola, y el precalentamiento se tornó agradable y placentero.Y si alguien quedó molesto por la situación, se olvidó de todo cuando llegó Babasónicos, contagiando alegría, y se subió al escenario para seguir desparramando felicidad hasta que en los bises, tocó "Irresponsables" para cerrar su show.

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