25 Mayo 2007 Seguir en 
CANBERRA, Australia.- Una concursante de la versión australiana de Gran Hermano no ha sido informada de la muerte de su padre por pedido expreso de su fallecido progenitor, que no quería interrumpir su carrera hacia el estrellato televisivo, según contó ayer el novio de la joven.
Raymond Cornell, de 53 años, fue enterrado el lunes tras morir de un cáncer. Pero pidió que su hija Emma, de 24 años, no recibiera la noticia de su muerte hasta que abandonara la casa de Gran Hermano.
“Su padre no quería turbarla o hacerle sentir que tenía que abandonar la casa para ir a su entierro. No quería arruinarle esta experiencia”, manifestó el novio de Emma, Tim Stanton.
Cornell y su hija, originarios de Sydney, estuvieron distanciados varios años, pero recientemente recuperaron el contacto a través de mensajes de texto.
El psicólogo Chris Hall, de un centro australiano dedicado al duelo, criticó a los productores del programa y dijo que tenían que haberle dicho que su padre había muerto para que ella decidiera libremente.
“He trabajado con montones de dolientes y nunca he oído a nadie quejándose de que les hubieran dicho demasiado”, expresó Hall.
Los productores de Gran Hermano dijeron que no reconsiderarían su decisión porque era el deseo de la familia que Emma no conociera la noticia. (Reuters)
Raymond Cornell, de 53 años, fue enterrado el lunes tras morir de un cáncer. Pero pidió que su hija Emma, de 24 años, no recibiera la noticia de su muerte hasta que abandonara la casa de Gran Hermano.
“Su padre no quería turbarla o hacerle sentir que tenía que abandonar la casa para ir a su entierro. No quería arruinarle esta experiencia”, manifestó el novio de Emma, Tim Stanton.
Cornell y su hija, originarios de Sydney, estuvieron distanciados varios años, pero recientemente recuperaron el contacto a través de mensajes de texto.
El psicólogo Chris Hall, de un centro australiano dedicado al duelo, criticó a los productores del programa y dijo que tenían que haberle dicho que su padre había muerto para que ella decidiera libremente.
“He trabajado con montones de dolientes y nunca he oído a nadie quejándose de que les hubieran dicho demasiado”, expresó Hall.
Los productores de Gran Hermano dijeron que no reconsiderarían su decisión porque era el deseo de la familia que Emma no conociera la noticia. (Reuters)







