22 Mayo 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner dispuso la intervención del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) para alcanzar "un preciso esclarecimiento" sobre la participación del organismo en el escándalo de corrupción que involucra a la firma sueca Skanska y salpica al Gobierno. Pese a las medidas que tomó, Kirchner insistió con que el caso Skanska es un "gran acto de corrupción entre privados", aunque dijo que no le "temblará la mano" y "no se me van a doblar las piernas, ni las rodillas ni el corazón" para aplicar las acciones necesarias cuando haya funcionarios sospechados. Kirchner también dijo que no habrá "un tinte de encubrimiento", y reivindicó que la "confiabilidad y la cristalinidad" de su gobierno son dos de sus principales objetivos. Además, instó a la justicia a "trabajar tranquila". La intervención, a cargo del vicejefe de Gabinete, Juan Carlos Pezoa, quien reemplaza al despedido Fulvio Madaro, tendrá una duración de 180 días prorrogables y fue adoptada para que "si bien de los informes de gestión no surgen anomalías" se "facilite la investigación y revise" la actuación del organismo, establece en el decreto 571. (DyN)







