14 Mayo 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El estreno de "Gran Hermano Famosos", que se transmitió anoche, por Telefé, permitió apreciar una versión diferente del reality que catapulta mediáticos, con un elenco de personajes a los que, en la mayoría de los casos, el calificativo de famosos les quedó un tanto grande.
Jorge "Roña" Castro, Amalia Granata, José María "Pachu" Peña, Dolores Moreno, Hernán Caire, Lissa Vera, Luis Vadalá, Jacqueline Dutra, Carlos Nair Meza (el hijo no reconocido del ex presidente Carlos Menem), Mariana Otero, Nino Dolce, María Fernanda Neil, Pablo Tamagnini y Cinthia Fernández son los jugadores.
Bajo la batuta de Jorge Rial, que este año mutó de periodista chimentero a conductor y presentador de Gran Hermano, y con la asistencia de Mariano Peluffo que fue recibiendo a los participantes, en la primera emisión no se hizo más que conocer a los jugadores que reformularán el formato del ciclo.
Si Gran Hermano ha sido en sus cuatro ediciones una fábrica de nuevas caras capaces de alimentar a la farándula local, en este caso parece que tratará de relanzar a 14 participantes (siete mujeres y siete hombres) en momentos en que la pantalla apunta a conocidos que canten, bailen, patinen o juzguen como propone Marcelo Tinelli en ShowMatch.
Famosos con sauna y jacuzzi
En relación con el reality que terminó el lunes pasado, la casa mostró novedades de infraestructura como un jacuzzi en el jardín, un sauna vidriado y una ducha escocesa.
Comparado con aquel, hoy se confirmó que aunque el espacio es uno de los platos centrales de Telefé, seguirán participando en él otros grupos de medios como los que integran Multicanal y Cablevisión, que le darán una señal, y Pop Radio, que le destinará un espacio nocturno.
El ingreso fue inaugurado -pocos minutos después de las 22- por Amalia Granata, quien se hizo visible por haber mantenido una relación con el cantante británico Robbie Williams y que en su presentación aseguró sin ruborizarse que "nunca cambié por ser famosa".
El segundo fue el actor y humorista rosarino Pachu Peña, el único que se ganó pancartas a favor en la tribuna del estudio donde Rial condujo la velada. También fue el único en aclarar que si gana ayudará a un hogar de niños de su ciudad natal.
Rial aprovechó que Caire y Peña hablaban de fútbol y acotó para resumir la jornada futbolera, tratando de evitar que el televidente se mudara a "Fútbol de Primera".
La única que lloró
Nino Dolce (el chef italiano con poderes afrodisíacos que puede verse en Playboy TV y cuyo nombre verdadero es Rómulo Tirri), se permitió la licencia de decir "no me considero famoso, diría popular".
La modelo Moreno fue quien confesó que quería jugar a Gran Hermano y la vedette Dutra (ex pareja del futbolista Martín Palermo) se distinguió por ser la única que ingresó llorando después de una difícil despedida con sus dos hijos.
Tras cerca de 150 minutos de emisión sin cortes publicitarios, Rial saludó a los jugadores ya instalados y se despidió con la sentencia "el show está servido", toda una declaración de guerra para un territorio que pretende hegemonizar Tinelli. (Télam)
Jorge "Roña" Castro, Amalia Granata, José María "Pachu" Peña, Dolores Moreno, Hernán Caire, Lissa Vera, Luis Vadalá, Jacqueline Dutra, Carlos Nair Meza (el hijo no reconocido del ex presidente Carlos Menem), Mariana Otero, Nino Dolce, María Fernanda Neil, Pablo Tamagnini y Cinthia Fernández son los jugadores.
Bajo la batuta de Jorge Rial, que este año mutó de periodista chimentero a conductor y presentador de Gran Hermano, y con la asistencia de Mariano Peluffo que fue recibiendo a los participantes, en la primera emisión no se hizo más que conocer a los jugadores que reformularán el formato del ciclo.
Si Gran Hermano ha sido en sus cuatro ediciones una fábrica de nuevas caras capaces de alimentar a la farándula local, en este caso parece que tratará de relanzar a 14 participantes (siete mujeres y siete hombres) en momentos en que la pantalla apunta a conocidos que canten, bailen, patinen o juzguen como propone Marcelo Tinelli en ShowMatch.
Famosos con sauna y jacuzzi
En relación con el reality que terminó el lunes pasado, la casa mostró novedades de infraestructura como un jacuzzi en el jardín, un sauna vidriado y una ducha escocesa.
Comparado con aquel, hoy se confirmó que aunque el espacio es uno de los platos centrales de Telefé, seguirán participando en él otros grupos de medios como los que integran Multicanal y Cablevisión, que le darán una señal, y Pop Radio, que le destinará un espacio nocturno.
El ingreso fue inaugurado -pocos minutos después de las 22- por Amalia Granata, quien se hizo visible por haber mantenido una relación con el cantante británico Robbie Williams y que en su presentación aseguró sin ruborizarse que "nunca cambié por ser famosa".
El segundo fue el actor y humorista rosarino Pachu Peña, el único que se ganó pancartas a favor en la tribuna del estudio donde Rial condujo la velada. También fue el único en aclarar que si gana ayudará a un hogar de niños de su ciudad natal.
Rial aprovechó que Caire y Peña hablaban de fútbol y acotó para resumir la jornada futbolera, tratando de evitar que el televidente se mudara a "Fútbol de Primera".
La única que lloró
Nino Dolce (el chef italiano con poderes afrodisíacos que puede verse en Playboy TV y cuyo nombre verdadero es Rómulo Tirri), se permitió la licencia de decir "no me considero famoso, diría popular".
La modelo Moreno fue quien confesó que quería jugar a Gran Hermano y la vedette Dutra (ex pareja del futbolista Martín Palermo) se distinguió por ser la única que ingresó llorando después de una difícil despedida con sus dos hijos.
Tras cerca de 150 minutos de emisión sin cortes publicitarios, Rial saludó a los jugadores ya instalados y se despidió con la sentencia "el show está servido", toda una declaración de guerra para un territorio que pretende hegemonizar Tinelli. (Télam)







