08 Abril 2002 Seguir en 
LONDRES.- Una interminable fila de personas esperó ayer hasta 12 horas en el centro de Londres para pasar delante del ataúd de la reina madre, dos días antes de su funeral.
Muchos hicieron cola a lo largo de la noche para presentar sus respetos a la matriarca real de 101 años, famosa por haber reunido a los londinenses durante los bombardeos alemanes sobre Londres en la Segunda Guerra Mundial, hace 60 años, y recordada el sábado por sus dos adolescentes bisnietos como una irrespetuosa imitadora.
Según funcionarios, unas 100.000 personas han pasado por el medieval edifico de Westminster Hall, donde las estatuas de reyes sajones miran fijamente el féretro de la reina fallecida hace una semana, cincuenta años después que su esposo, el rey Jorge VI. La reina madre yace allí, durante el luto estatal, tras el cortejo fúnebre del viernes que reunió al mayor número de monárquicos y espectadores desde la muerte, en 1997, de la princesa Diana, dando así un inesperado impulso a la familia real británica.
"La monarquía está menos dañada de lo que se temían los monárquicos y esperaban los republicanos", publicó el diario "Sunday Telegraph".
La reina Isabel, que sufrió el doble golpe de perder a su única hermana, la princesa Margarita, y a su madre en el plazo de siete semanas, expresó el sábado su gratitud.
Mañana, como está previsto, se realizará el funeral de la reina madre en la abadía de Westminster. (Reuter)
Muchos hicieron cola a lo largo de la noche para presentar sus respetos a la matriarca real de 101 años, famosa por haber reunido a los londinenses durante los bombardeos alemanes sobre Londres en la Segunda Guerra Mundial, hace 60 años, y recordada el sábado por sus dos adolescentes bisnietos como una irrespetuosa imitadora.
Según funcionarios, unas 100.000 personas han pasado por el medieval edifico de Westminster Hall, donde las estatuas de reyes sajones miran fijamente el féretro de la reina fallecida hace una semana, cincuenta años después que su esposo, el rey Jorge VI. La reina madre yace allí, durante el luto estatal, tras el cortejo fúnebre del viernes que reunió al mayor número de monárquicos y espectadores desde la muerte, en 1997, de la princesa Diana, dando así un inesperado impulso a la familia real británica.
"La monarquía está menos dañada de lo que se temían los monárquicos y esperaban los republicanos", publicó el diario "Sunday Telegraph".
La reina Isabel, que sufrió el doble golpe de perder a su única hermana, la princesa Margarita, y a su madre en el plazo de siete semanas, expresó el sábado su gratitud.
Mañana, como está previsto, se realizará el funeral de la reina madre en la abadía de Westminster. (Reuter)







