Las últimas dos campañas de soja en Tucumán y en sus zonas de influencia presentaron resultados económicos inferiores al esperado. Esto se debe principalmente a los bajos rendimientos sostenidos por el estrés hídrico y térmico que sufrió el cultivo.
Los precios de la soja se perfilaban bastantes buenos antes del inicio de la campaña y así se mantuvieron. Durante 2003 y hasta mediados de 2004 la tonelada tuvo un valor superior al promedio del trienio 2000/2002. A pesar de los pobres resultados productivos de la campaña 2002/03, las buenas perspectivas de precios estimularon la siembra de soja para llegar a la implantación de 257.780 hectáreas en la producción 2003/2004 (un 14% más).
Ambos ciclos productivos se caracterizaron por la demora en el inicio de la siembra. Pero esta postergación fue más acentuada en la campaña 2003/04, que coincidió con una menor disponibilidad de agua en el perfil de suelo y con un retraso de las precipitaciones importantes. Si bien durante la sequía los problemas fitosanitarios no fueron importantes -se hicieron menos aplicaciones para el control de malezas y enfermedades-, si fue importante la incidencia de insectos. Aunque la cosecha aún no concluyó, se estima que el rendimiento promedio en Tucumán estará en el orden de las 1,5 toneladas por hectárea (un 21% menos que el de la campaña 2002/03), con un rango de variación entre 0,5 tn/ha y 2,5 tn/ha. No se descartan situaciones de pérdidas totales y casos puntuales de rindes de 2,8 y más de 3 tn/ha.
Margen bruto
En el informe de la EEAOC se destaca que los costos de implantación, mantenimiento y cosecha del cultivo fueron semejantes a los de la campaña anterior y tuvieron un rango aproximado entre $ 450 y $ 560 por hectárea, según el esquema de manejo empleado.
En la sección Economía de la EEAOC se evaluaron seis planteos de trabajo. En los tres primeros se utilizaron semillas propias. En el primero se aplicaron fertilizantes y fungicidas; en el segundo no se fertilizó pero se emplearon fungicidas para el control preventivo de roya o para enfermedades de fin de ciclo; y en el tercer planteo sólo se empleó fertilizante.
En las tres alternativas restantes se trabajó con semilla certificada. En el planteo cuatro se fertilizó y se aplicó funguicida. En el quinto sólo se usó funguicida, y en la última alternativa se aplicó superfosfato triple y no se empleó funguicida.
El punto de indiferencia fue de 0,95 tn/ha; 0,85 tn/ha; 0,84 tn/ha; 1,03 tn/ha; 0,91 tn/ha y 0,92 tn/ha, respectivamente.
El estudio efectuado por los técnicos de la EEAOC establece que aunque los productores conocen las ventajas agronómicas de la rotación maíz/soja y su importancia en la sustentabilidad del sistema, la fuerte disminución en la rentabilidad del maíz obligó a disminuir paulatinamente esta práctica.
Conclusiones
El resultado económico de la campaña 2003/04 es inferior al esperado. Aunque el precio de la soja es bueno y los costos no fueron superiores a los de campañas pasadas, los rendimientos en la generalidad de las situaciones fueron pobres.
Para el egreso considerado en la situación cuatro, en el que se emplea semilla certificada, se fertiliza y utilizan funguicidas para enfermedades de fin de ciclo, para obtener un rendimiento medio de 1,5 tn/ha (estimación preliminar). Con un precio promedio para la soja de 678 $/tn, el margen bruto varía de 250 a casi 380 $/tn, según el esquema de manejo empleado por la EEAOC.
En general, los estudios de la EEAOC determinaron que los lotes más afectados tuvieron como antecesor el trigo o en aquellos donde no se realizó un adecuado barbecho en invierno. En la campaña 2003 el margen bruto del trigo en Tucumán fue en general negativo, a pesar de los buenos precios. El rendimiento provincial promedio fue de 0,745 tn/ha. Para un precio de U$S 115/ha el punto de indiferencia estuvo entre 0,65 tn/ha y 1,35 tn/ha, según el manejo.
Los precios de la soja se perfilaban bastantes buenos antes del inicio de la campaña y así se mantuvieron. Durante 2003 y hasta mediados de 2004 la tonelada tuvo un valor superior al promedio del trienio 2000/2002. A pesar de los pobres resultados productivos de la campaña 2002/03, las buenas perspectivas de precios estimularon la siembra de soja para llegar a la implantación de 257.780 hectáreas en la producción 2003/2004 (un 14% más).
Ambos ciclos productivos se caracterizaron por la demora en el inicio de la siembra. Pero esta postergación fue más acentuada en la campaña 2003/04, que coincidió con una menor disponibilidad de agua en el perfil de suelo y con un retraso de las precipitaciones importantes. Si bien durante la sequía los problemas fitosanitarios no fueron importantes -se hicieron menos aplicaciones para el control de malezas y enfermedades-, si fue importante la incidencia de insectos. Aunque la cosecha aún no concluyó, se estima que el rendimiento promedio en Tucumán estará en el orden de las 1,5 toneladas por hectárea (un 21% menos que el de la campaña 2002/03), con un rango de variación entre 0,5 tn/ha y 2,5 tn/ha. No se descartan situaciones de pérdidas totales y casos puntuales de rindes de 2,8 y más de 3 tn/ha.
Margen bruto
En el informe de la EEAOC se destaca que los costos de implantación, mantenimiento y cosecha del cultivo fueron semejantes a los de la campaña anterior y tuvieron un rango aproximado entre $ 450 y $ 560 por hectárea, según el esquema de manejo empleado.
En la sección Economía de la EEAOC se evaluaron seis planteos de trabajo. En los tres primeros se utilizaron semillas propias. En el primero se aplicaron fertilizantes y fungicidas; en el segundo no se fertilizó pero se emplearon fungicidas para el control preventivo de roya o para enfermedades de fin de ciclo; y en el tercer planteo sólo se empleó fertilizante.
En las tres alternativas restantes se trabajó con semilla certificada. En el planteo cuatro se fertilizó y se aplicó funguicida. En el quinto sólo se usó funguicida, y en la última alternativa se aplicó superfosfato triple y no se empleó funguicida.
El punto de indiferencia fue de 0,95 tn/ha; 0,85 tn/ha; 0,84 tn/ha; 1,03 tn/ha; 0,91 tn/ha y 0,92 tn/ha, respectivamente.
El estudio efectuado por los técnicos de la EEAOC establece que aunque los productores conocen las ventajas agronómicas de la rotación maíz/soja y su importancia en la sustentabilidad del sistema, la fuerte disminución en la rentabilidad del maíz obligó a disminuir paulatinamente esta práctica.
Conclusiones
El resultado económico de la campaña 2003/04 es inferior al esperado. Aunque el precio de la soja es bueno y los costos no fueron superiores a los de campañas pasadas, los rendimientos en la generalidad de las situaciones fueron pobres.
Para el egreso considerado en la situación cuatro, en el que se emplea semilla certificada, se fertiliza y utilizan funguicidas para enfermedades de fin de ciclo, para obtener un rendimiento medio de 1,5 tn/ha (estimación preliminar). Con un precio promedio para la soja de 678 $/tn, el margen bruto varía de 250 a casi 380 $/tn, según el esquema de manejo empleado por la EEAOC.
En general, los estudios de la EEAOC determinaron que los lotes más afectados tuvieron como antecesor el trigo o en aquellos donde no se realizó un adecuado barbecho en invierno. En la campaña 2003 el margen bruto del trigo en Tucumán fue en general negativo, a pesar de los buenos precios. El rendimiento provincial promedio fue de 0,745 tn/ha. Para un precio de U$S 115/ha el punto de indiferencia estuvo entre 0,65 tn/ha y 1,35 tn/ha, según el manejo.







