Frenan en Santiago del Estero el desmonte de los bosques nativos

Greenpeace Argentina ponderó la medida. La incidencia que tuvo la producción de soja.

Por Redacción LA GACETA 25 Junio 2004
Santiago del Estero impuso una moratoria de seis meses a la tala de bosques, una actividad que se intensificó en los últimos años por la expansión masiva de la soja. Este grano se convirtió en la principal exportación de la Argentina, el tercer productor mundial de la oleaginosa, que aporta millones de dólares al sector agropecuario y al Gobierno.
"La fragilidad del ecosistema no admite modelos de explotación agropecuaria intensivos sin consideraciones ambientales, pues ello llevaría a la zona semiárida a una progresiva desertificación a mediano plazo", indica el decreto que entró en vigencia la semana pasada. El gobierno provincial resolvió no aprobar más permisos de desmonte en los próximos seis meses, prorrogables por otros tres, y revisará las habilitaciones otorgadas para asegurar que las compañías están cumpliendo con las normas vigentes. "Estudios técnicos revelaron, sobre todo a partir del análisis de fotografía satelital, que en la última década se desmontaron cientos de miles de hectáreas, constatándose la realización de desmontes en clara infracción a las leyes", señala el decreto. En los últimos 10 años, el área sembrada con soja creció en la Argentina un 250%, (14,2 millones de hectáreas), gracias al bajo costo de las semillas transgénicas y a la escalada de los precios internacionales. Las provincias alejadas de la zona agropecuaria central -Entre Ríos, al este y Chaco, Santiago del Estero, Salta y Tucumán, al norte- ahora producen cerca del 21% de la cosecha de soja, por encima del 9,5% que aportaban hace 10 años. "Por fin se hace algo para frenar los desmontes del bosque, un flagelo ambiental y social", señalo un comunicado de Greenpeace Argentina.

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