Europa exige alimentos inocuos

Requisitos en el viejo continente. El protocolo establece un conjunto de Buenas Prácticas Agrícolas que las explotaciones deben cumplir para poder ingresar al mercado europeo. La norma surgió con la finalidad de reglamentar la producción de frutas y hortalizas frescas.

Por Redacción LA GACETA 25 Junio 2004
El 15 de junio pasado se realizó la primera reunión del año del EUREP-GAP Working Group de la Argentina en las oficinas de la empresa Bayer SA, donde se trataron cuáles serán las líneas de trabajo que asumirán los socios del grupo en el país. Los integrantes, conformados por las principales empresas productoras frutihortícolas, cámaras y empresas de agroquímicos se comprometieron a trabajar en las nuevas normativas de calidad exigidas por las principales cadenas de supermercados de la Unión Europea. Se aclaró que para certificar productos alimentarios a exportar a la UE se deberá cumplir las normas establecidas por los clientes.
Otro de los puntos que se trató fue el compromiso para la confección de nuevas guías de trabajo y sobre la homologación de diferentes leyes vigentes, además de la traducción y/o regionalización de las normas que existen en Europa. Los empresarios asumieron el compromiso de concientizar al sector productivo sobre la implementación en sus campos de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA).
EUREP (Euro Retailer Group) es un grupo de supermercadistas europeos creado con el fin de elaborar un protocolo único denominado GAP (Good Agricultural Practices o Buenas Prácticas Agrícola), que es aceptado como estándar.

Eurep-Gap se aplica en la citricultura

EUREP (Euro Retailer Group) es una asociación de minoristas europeos creada en 1997 con el fin de elaborar un protocolo único denominado GAP (Good Agricultural Practices) que es aceptado como estándar de calidad por todos ellos. Este documento expone una estructura de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en las explotaciones, definiendo elementos esenciales para el desarrollo de un mejor sistema en la producción global de frutas y hortalizas.
"Es decir: define un estándar mínimo aceptable para los principales grupos minoristas de Europa, sirve como herramienta para incorporar el Manejo Integrado de Plagas, y brinda garantías de inocuidad a los consumidores", definió Indiana Mendilaharzu, asesora en BPA para la actividad citrícola. "Hoy, más que nunca, debemos obtener producciones saludables sin residuos de pesticidas y sin contaminantes microbiológicos que puedan limitar el acceso a los mercados", señaló. Se propone, entonces, la implementación de Buenas Prácticas Agrícolas como un programa que permita aplicar un método de producción sostenible, respetuoso del medio ambiente, que permita brindar garantías para el mercado y el consumidor.
"El producto resultante se diferenciará por la fidelización del consumidor, incorporando como garantía la Trazabilidad que permite reproducir -en cualquier momento- el historial del producto, con el fin de localizar cualquier problema que pueda surgir, tanto en la producción como en el campo, en el proceso de empaque y/o transporte", explicó. El agricultor tiene, cada vez más, como objetivo prioritario la calidad total por la mejora en la competitividad y credibilidad que supone la definición de producto de "calidad certificada", sostuvo Mendilaharzu. "Ello exige la participación del productor en la implementación de las BPA, así como su posterior participación en el control y seguimiento de esas prácticas, para -como indiqué-, lograr diferenciarnos de nuestros competidores y que tal diferencia sea percibida por nuestro compradores mediante respuestas rápidas a sus inquietudes", observó.

Capacitación
Las empresas certificadas bajo esta norma cuentan con personal motivado y en un proceso de constante capacitación, logrando incrementar la productividad y el compromiso con los objetivos de la empresa y la eficiencia.
Resumiendo, dijo, "podríamos definir las BPA -desde un punto de vista práctico- como un sistema de producción diferenciada, en la que se garantiza la Calidad Final de producto libre de residuos y seguro para el consumo".
La necesidad de avanzar en este sentido, arranca no sólo de la necesidad de mejorar la correcta ejecución de las prácticas fitosanitarias, sino de todas las prácticas agrícolas de una forma sistemática y global, tanto desde el punto de vista agronómico, como ambiental, de la seguridad e higiene de los trabajadores y, por supuesto, de la seguridad alimentaria, puntualizó.
Obtener la certificación EUREP-GAP demuestra que la empresa: 1) asegura la calidad e inocuidad de los alimentos; 2) realiza un manejo racional de los agroquímicos; 3) posee una actitud responsable hacia la salud, seguridad y bienestar de los trabajadores; 4) mantiene un proceso de mejora continua.

Se conformó un grupo de trabajo en la Argentina

Con el objetivo de alcanzar un escenario local, que le permita a los productores y empresarios argentinos obtener las certificaciones EUREP-GAP, que asegure la utilización de buenas prácticas en los diferentes procesos, se conformó el Grupo de Trabajo EUREP-GAP de Argentina.
Ante la creciente necesidad de los empresarios y productores agrícolas argentinos de alcanzar la certificación EUREP-GAP, esencial para el ingreso a nuevos mercados, se organizó el Grupo de Trabajo EUREP-GAP de Argentina.
El mismo está formado por representantes de la Cámara Argentina de Fruticultores (CAFI), de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), de la Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica (Funbapa); de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación; IRAM, SGS Argentina, OIA, Expofrut, BSI Inspectorate de Argentina, Northbay Argentina, Tecnovital, la Asociación Fitosanitaria del Noroeste Argentino (Afinoa) y Bayer CropScience.
Argentina exporta más del 70% de sus frutas y hortalizas al continente europeo, por lo que está obligada a certificar, bajo estas normas. El alcance del Grupo de Trabajo EUREP-GAP de Argentina es la armonización de los Criterios de Cumplimiento del Punto de Control de EUREP-GAP y el desarrollo de las directrices de puesta en práctica, como una entrada al EUREP-GAP Técnico y el Comité de Normas.

Pautas estrictas
Las normas EUREP son exigentes en muchos puntos de control, como ser: conciencia y acciones medioambientales; registro de productos agroquímicos autorizados, análisis de residuos de aguas, suelos y producto cosechado; seguridad para el aplicador de fitosanitarios y educación de los operarios; disposición final de envases de fitosanitarios; condiciones laborales dignas para los trabajadores eventual (cosecha) y permanente.
Esto obliga a contar con un sector frutihortícola ordenado en los aspectos legal, laboral y comercial. Este grupo de trabajo argentino permitirá ser la interfaz entre la dirección de EUREP -en Europa- y las realidades productivas de Argentina, para que las empresas y los exportadores puedan acceder a la certificación en la forma menos traumática posible.

Los europeos buscan consumir alimentos inocuos y seguros

Numerosos supermercados europeos están exigiendo programas de certificación y estándares de calidad, los cuales deben cumplir los productores que pretendan vender sus productos a la Unión Europea. En el año 1997, en Europa, por iniciativa de un grupo de minoristas, comenzó a desarrollarse el documento normativo EUREP-GAP de certificación internacional.
"Esta iniciativa surgió con el objetivo de responder a las preocupaciones de los consumidores europeos en cuanto a la inocuidad alimentaria, y para dar credibilidad de los productos que ingieren, luego de una serie de incidentes como ser el "mal de la vaca loca", las dioxinas en los pollos y los altos residuos de pesticidas", sostuvo para LA GACETA Rural, María Cecilia Stagnitta, Consumer Testing Services de la firma SGS Argentina S.A.
Si bien la inocuidad alimentaria certificada (trazabilidad y certificación de calidad) no representa un sobreprecio en los productos a comercializar, certificar significa "garantía de venta".Por eso, aquellos productores y proveedores que pretendan vender sus frutas y hortalizas frescas a los supermercados europeos deberán cumplir con los estándares del Protocolo EUREP-GAP.
Si bien nuestra región posee ventajas comparativas frente a otros competidores para la producción de cítricos, especialmente limones, "existe la necesidad de construir y mantener ventajas competitivas de los productos argentinos, adecuando nuestras empresas a la demanda de los países desarrollados y más exigentes en aspectos de calidad", advirtió la experta.
En este sentido, comentó que son varias las empresas que en Tucumán se diferencian adoptando y manteniendo estándares de calidad EUREP-GAP, como es el caso de SA San Miguel, Citrusvil SA, ArgentiLemon SA, Guayal SA, La Donosa SA, Blázquez SRL, Delotte SA, Diego Zamora e Hijo SRL, Lapacho Amarillo SRL, Donato Alvarez SRL, S.S. Jalil SRL e Ingenio y Refinería San Martín del Tabacal SRL (Salta). También hay empresas que están trabajando para obtener la certificación en 2005, como es el caso de Los Morteros SRL, CitruSalta SA y Produnor SA.
Si bien EUREP-GAP es voluntario, no hay ninguna ley ni resolución que diga que su cumplimiento sea obligatorio; y como sólo lo puede exigir el comprador europeo, quien decidirá la fecha límite para dicha certificación, es importante que todas las empresas conozcan estas exigencias, ya que en el corto plazo las frutas y las verduras que no cuenten con esta certificación, solo podrá venderse cuando en el mercado haya escasez de productos certificados.

Bayer ofrece su experiencia internacional

"EUREP-GAP es el protocolo que la comunidad europea impuso a todos sus proveedores de frutas y hortalizas en todo el mundo. Es un compendio de Buenas Prácticas Agrícolas, que se deben cumplir para asegurar calidad e inocuidad a los consumidores europeos. Como Argentina es uno de sus principales proveedores de frutas (entre ellos los cítricos), sin el cumplimiento de las mismas es imposible exportar fruta a este destino", reseñó en forma contundente Luis Casas, técnico de la empresa Bater CropScience.
El grupo Argentino, es un punto intermedio entre el cuartel general de EUREP y las normativas locales. señaló.
Los principales objetivos son: a) Promover las Buenas Prácticas Agrícolas en la frutihorticultura; b) Coordinar y promover ajustes en las normativas locales que impidan el cumplimiento del protocolo EUREP en la Argentina; c) Coordinar con las autoridades locales (Senasa; Sagpya, etc), acciones inherentes a completar legislación faltante en el país; d) Ser un nexo entre las exigencias de Europa y las posibilidades locales de cumplimiento de las normas de calidad e inocuidad de los productos.
Participan los productores de frutas (CAF), los productores de cítricos (Afinoa y Federcitrus), los productores de arándanos (Capba), las certificadoras autorizadas y Bayer Cropscience, como empresa de fitosanitarios.
"Para Bayer CropScience es muy importante participar en este grupo, porque entendemos que podemos aportar conocimiento de productos y situaciones de registro -desde nuestra casa matriz en Alemania-, pudiendo sustentar posiciones muy sólidas a la hora de intercambiar opiniones con las autoridades locales e internacionales. Además, tenemos un real compromiso con el sector frutihortícola del país, que podemos plasmar trabajando en este grupo", comentó Casas.

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