Avanzan las negociaciones para el comercio bilateral con Europa

La Argentina deberá hacer valer su peso como exportador de productos agropecuarios. Europa garantizaría realizar inversiones en infraestructura.

Por Redacción LA GACETA 18 Junio 2004
El Mercosur y la Unión Europea comenzaron la semana pasada en Buenos Aires un largo y duro camino de negociaciones en pos de lograr un acuerdo de asociación que se prevé firmar en octubre próximo. Las principales discusiones giran en torno de los capítulos de "inversiones y servicios", temas clave en las negociaciones y que fue puesto en la agenda de discusiones por un pedido expreso de las autoridades europeas, que consideran a estos aspectos vitales para seguir avanzando en las negociaciones. Pero, como contrapartida, el Mercosur, que accedió a las nuevas deliberaciones, debería ponerse firme en el capítulo que trata el acceso de productos agrícolas y alimentos agro procesados al bloque ampliado de la UE.
Las reuniones estuvieron presididas por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, y por el director de Comercio de la Comisión Europea, Karl Falkenberg. Lo que se acuerde en estas reuniones preliminares marcará pautas de lo que será el negocio alimentario con la UE en las próximas décadas.
Ante esto, las autoridades argentinas deberán mostrar sus habilidades políticas y firmeza y luchar a brazo partido por una mayor apertura para los productos locales, entre los que se incluyen las manufacturas de origen agropecuario, materias primas o productos frutihortícolas. El acceso al mercado europeo de bienes agrícolas y alimentos agroprocesados dependerá de lo que surjan en estas reuniónes. Los europeos quieren para sus empresas un trato nacional dentro del Mercosur y una "no discriminación" para las que tengan intención de hacer negocios en inversiones y en servicios.
Todas estas ventajas para los inversores europeos deberán ir atadas a un amplio acuerdo en donde los aspectos comerciales, sanitarios y fitosanitarios, sobre todo dentro del bloque ampliado, flexibilicen sus protocolos, los que deberán ser más racionales y no proteccionistas como hasta ahora (mención aparte es el nuevo y duro protocolo citrícola impuesto por Bruselas).

Disposición
Europa deberá ser más permeable hacia los productos agroalimentarios del Mercosur porque, además, los productores del viejo mundo cuentan con una serie de ayudas a la producción que les brindan ventajas extras contra las sufridas economías de las empresas agropecuarias latinoamericanas. Dentro del acuerdo marco, será necesario lograr para las empresas argentinas mejores condiciones en el acceso a los mercados, con cuotas preferenciales y con la eliminación gradual de los aranceles para los productos agroalimentarios en general y frutihortícolas en particular. Europa tiene mucho margen de maniobra en este sentido.
El Mercosur está dispuesto a trabajar sobre mejoras potenciales en inversiones y servicios, ya que hacen falta estas obras para poder crecer. Un país sin inversiones en infraestructuras y servicios está limitado en su expansión. Pero también es necesario que se generen las condiciones de apertura de mercados para poder colocar las producciones que este crecimiento genere.
La UE debe mejorar su oferta en cuanto a la apertura de mercados y no poner trabas mal llamadas "sanitarias" en su mercado ampliado, que sólo sirve para proteger los intereses de un puñado de regiónes y nada tienen que ver con la realidad productiva del grueso de los países miembros.Si se llega a un acuerdo, un importante futuro se abrirá para los cuatro países del Mercosur, que tendrán en los 25 de la UE un destino importante para sus producciones.
La ronda de negocianos es clave, pero el proceso negociador acarrea complejidades por el alto nivel de ambición del acuerdo. Esperemos que las autoridades nacionales, Redrado mediante, no se olviden de las economías regionales que generan productos altamente sensibles, como la caña de azúcar, los cítricos, las hortalizas, el tabaco, el algodón y muchos otros que son más inestables y sensibles -económicamente hablando-, que el grueso de las producciones de las Pampa Húmeda como el maíz, el trigo, o las carnes. De los resultados que se alcancen dependerá, en gran parte, el futuro de nuestra región.

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