Arafat salió indemne de un ataque israelí a su oficinas en Ramallah

Pedido urgente a la ONU.El menos 80 palestinos y 7 soldados murieron en las últimas 24 horas. Tres guardaespaldas del presidente palestino sufrieron graves heridas de metralla. En Jenín.

BELEN. Una iglesia se destaca en primer plano. La columna de humo se eleva desde la Ciudad Vieja.
BELEN. Una iglesia se destaca en primer plano. La columna de humo se eleva desde la Ciudad Vieja.
07 Abril 2002
RAMALLAH.- El presidente palestino, Yasser Arafat, salió ileso de un ataque contra el edificio donde se halla sitiado en Ramallah, pero tres de sus guardaespaldas resultaron gravemente heridos. Netta Golan, de 30 años y única israelí en un grupo de 40 pacifistas que acompañan a Arafat, dijo por teléfono celular a la agencia DPA que los soldados israelíes arrojaron una granada en la sala de conferencias del cuartel general palestino.
Golan aseguró que los palestinos no dispararon contra las fuerzas sitiadoras israelíes, como afirmó un vocero militar. Según la testigo, una ambulancia solicitada para trasladar a los heridos fue interceptada por tropas israelíes.
Los tanques abrieron fuego con ametralladoras y dispararon obuses contra el edificio donde se halla confinado y aislado el líder palestino desde el pasado 29. Según un funcionario palestino, los tres heridos estaban en una habitación alcanzada por disparos de ametralladora. Los disparos de obús tuvieron como blanco el primer piso del edificio y los de ametralladora el segundo, donde Arafat está bloqueado en dos habitaciones.

La visita anunciada
El ejército israelí lanzó ayer una de las más sangrientas ofensivas contra los palestinos desde que inició la campaña militar, el pasado 29. Al menos 80 palestinos y 7 soldados israelíes murieron en las últimas 24 horas, durante las operaciones militares en ciudades y campos de refugiados de Cisjordania.
La ofensiva israelí, en el noveno día del operativo bautizado "Muro protector", parece ser la respuesta más elocuente de Israel a la próxima llegada del jefe de la diplomacia estadounidense, Colin Powell, a la región. Es prácticamente imposible conocer la cifra de víctimas desde que comenzó la ofensiva, porque el ejército israelí ha prohibido el acceso de la prensa y de dirigentes de organismos independientes a las seis principales ciudades palestinas.
Israel anunció que retirará sus tropas de las ciudades palestinas que ocupa cuando haya terminado la tarea, indicó el canciller israelí, Shimon Peres. "Una vez que hayamos terminado la tarea, retiraremos nuestras tropas sin demora", declaró otra fuente que pidió guardar el anonimato. Desde que se inició la invasión militar, el premier israelí Ariel Sharon afirmó que Israel entró en guerra y que pondrá fin a las acciones militares cuando el terrorismo ya no represente una amenaza.

En campos de refugiados
Tropas israelíes, con apoyo de helicópteros artillados, iniciaron ayer una operación sobre el campo de refugiados de Jenín, que habitan 15.000 desplazados por la primera guerra árabe-israelí de 1948/49 junto con sus descendientes. Los ataques se prolongaron durante la noche. Según informes médicos palestinos, hay decenas de muertos, entre ellos mujeres y niños. En Naplusa, por otra parte, se libran feroces combates y las bajas palestinas son numerosas. También se registraron sangrientos choques en Hebrón, Betania y en campos de refugiados cercanos a los asentamientos de colonos judíos. Los embajadores árabes ante la ONU pidieron la convocatoria de una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, para examinar la situación en los territorios palestinos, en especial en Jenín y en Naplusa. (AFP/Reuter)

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