La inesperada decisión del Banco Central sobre liberación dedepósitos en el corralito a partir de enero, así como la aceptaciónpor las provincias del déficit consolidado de la Nación, asumiendoresponsabilidades directas ante el Fondo Monetario, han sido dostriunfos políticos significativos del ministro Remes Lenicov queconsolidan su capacidad negociadora ante el organismo internacional.
Simultáneamente, el jefe del equipo económico logró que Duhalde y lamayoría de sus ministros aprobaran la escala de retenciones a lasexportaciones, aunque poniendo en riesgo de renuncia al secretariode Agricultura y Ganadería, Miguel Angel Paulón. No cabe duda de que la medida del Banco Central es la que mayor significado políticopositivo ha tenido para el gobierno, pues puso fin al resistidocalendario para devolver plazos fijos de más de 40 mil ahorristas,si bien la decisión deja algunas incógnitas muy importantes sobre la suerte de buena parte del sistema bancario oficial y privado, quecontradice el espíritu económico proteccionista con que asumió elgobierno de Duhalde. La brevísima resolución A 3555 del BCRA alumbrauna suerte diversa para los poderosos bancos extranjeros y buenaparte de los nacionales, en condiciones o no, respectivamente, dedevolver depósitos o proponer operaciones con mayor confianza. Laprimera impresión es que la banca enfrentará, como en la crisisTequila, una nueva depuración.
La depuración
Paradójicamente la decisión sobre el corralito ha sido fruto de uncallejón sin salida para el gobierno que, de esa forma, esperaestimular la adquisición de bonos públicos a partir del lunes, porparte de depositantes que opten por esa alternativa en bancos conmenor capacidad de reserva para devolver plazos fijos. Por lo demás,se esperan ahora nuevas decisiones aclaratorias para que la bancaextranjera se pronuncie sobre la ayuda eventual de sus casasmatrices y reabra la actividad crediticia. Por el momento, no essignificante ese movimiento, en la medida que no aparecendepositantes con dinero fresco ante la desconfianza que genera elcepo bancario, advertida por los técnicos del Fondo Monetario comoobstáculo insuperable al que debe ponerse fin. "Aunque no esexactamente lo que yo habría hecho, al menos, se acerca el momentoen que cada banco deberá asumir su responsabilidad ante losdepositantes", ha dicho placenteramente el gobernador NéstorKirchner, pertinaz defensor de la liberación.
Cuando regrese el lunes el jefe de la misión del FMI, Anoop Singh,encontrará un panorama muy diferente del que objetó dos semanasantes. En aquella ocasión quedó sorprendido por el peculiar sentidodel federalismo que practican las provincias argentinas, al dejar larecaudación de grandes impuesto en sus jurisdicciones al podercentral, y resistirse a consolidar la deuda nacional escapando a lasumatoria del déficit fiscal en una única cifra. Finalmente, se hallegado al compromiso y el federalismo saldrá beneficiado. Como elviejo dicho demuestra, a la fuerza ahorcan, y cada día que pasa larealidad se abre camino con mayor contundencia. Claro está quetodavía falta que el Congreso se dé cuenta.







