15 Abril 2007 Seguir en 
“Creo que el valor de los premios es relativo, en algunos casos te legitima y en otros sirve a la satisfacción del momento, como reconocimiento a tu trabajo. Por un lado es bueno que haya ‘un ente que distinga’, pero por otro no se tendría por qué ‘enganchar de una nominación’, para acceder a un lugar. Las obras se tendrían que avalar por sí mismas”, reflexiona la directora del grupo de teatro danza La Rendija, Marcela González Cortés. “Es cierto que cuando se está en un determinado ámbito los premios adquieren un valor. En mi caso haber obtenido un Premio Nacional-Mejor Espectáculo de Teatro-Danza, otorgado por el INT, con la obra “Como la que se extravió” (la cual dirijo), me abrió puertas para integrar el Catálogo de Obras Seleccionadas, también significó que notas y artículos de prensa fueran más importantes; de alguna manera se legitimó el trabajo, a partir del premio. Pero esta obra, un año antes, ya había recorrido Festivales Nacionales e Internacionales por mérito propio, reconocidos por el circuito de la danza y del teatro. Y actualmente estamos en el tercer año de presentaciones, donde próximamente vamos a San Luís, Córdoba y La Pampa. Y claro, ahora tengo algún acceso para que se me cubran los gastos de mis presentaciones, lo que antes era más difícil todavía”, comentó finalmente.
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