12 Abril 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Más de 3.500 personas habitan en la Argentina en calidad de refugiados, mientras en promedio un inmigrante solicita por día la condición ante el ministerio del Interior, en su mayoría provenientes de Africa y América Latina.
Así lo indica un documento oficial elaborado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
En 2006, el gobierno recibió solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado de "400 personas, provenientes de 38 países", casi 50% de ellas de distritos africanos, como Senegal, Argelia, Nigeria, Mali, Túnez, Kenia, Sudáfrica, Sudán, Somalía, Congo y Camerún, dice el informe.
Los casos corresponden a personas que arribaron al país a través de las fronteras terrestres, desde ciudades limítrofes, o que viajaron como �polizones� en barcos mercantes, con la intención de huir de su tierra de origen por temor a ser perseguidos por su religión, étnia o inclinación política.
Al menos 50 refugiados en el país son personas rescatadas por el Gobierno argentino tras un pedido del Acnur, que otorgó una "segunda oportunidad" para aquellos asilados que "no" se integraron en primera instancia.
La mayoría de ellos son familias colombianas que emigraron en los últimos años por los combates entre guerrillas y militares, precisó la autoridad para las Américas del Acnur, Philippe Lavanchy, en su primera visita oficial al país.
La Comisión Nacional de Refugiados (Conare), creada por ley en noviembre pasado, es la encargada de evaluar las solicitudes, mientras fundaciones y asociaciones civiles vinculadas al credo católico y judío colaboran en la integración de los llegados.
En el mundo, más de ocho millones de personas permanecen como refugiadas, lo que representa una disminución de más de un millón respecto a años anteriores, indican informes del Acnur, que indican la cifra es "la más baja" de los últimos 26 años.
El índice de desplazados ascendió sin embargo a 21 millones en 2006, 5% superior al año anterior, por el aumento en las migraciones internas en países con conflictos bélicos o políticos graves. (DyN)
Así lo indica un documento oficial elaborado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
En 2006, el gobierno recibió solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado de "400 personas, provenientes de 38 países", casi 50% de ellas de distritos africanos, como Senegal, Argelia, Nigeria, Mali, Túnez, Kenia, Sudáfrica, Sudán, Somalía, Congo y Camerún, dice el informe.
Los casos corresponden a personas que arribaron al país a través de las fronteras terrestres, desde ciudades limítrofes, o que viajaron como �polizones� en barcos mercantes, con la intención de huir de su tierra de origen por temor a ser perseguidos por su religión, étnia o inclinación política.
Al menos 50 refugiados en el país son personas rescatadas por el Gobierno argentino tras un pedido del Acnur, que otorgó una "segunda oportunidad" para aquellos asilados que "no" se integraron en primera instancia.
La mayoría de ellos son familias colombianas que emigraron en los últimos años por los combates entre guerrillas y militares, precisó la autoridad para las Américas del Acnur, Philippe Lavanchy, en su primera visita oficial al país.
La Comisión Nacional de Refugiados (Conare), creada por ley en noviembre pasado, es la encargada de evaluar las solicitudes, mientras fundaciones y asociaciones civiles vinculadas al credo católico y judío colaboran en la integración de los llegados.
En el mundo, más de ocho millones de personas permanecen como refugiadas, lo que representa una disminución de más de un millón respecto a años anteriores, indican informes del Acnur, que indican la cifra es "la más baja" de los últimos 26 años.
El índice de desplazados ascendió sin embargo a 21 millones en 2006, 5% superior al año anterior, por el aumento en las migraciones internas en países con conflictos bélicos o políticos graves. (DyN)







