Omar Sharif no abandona su pasión por las mesas de juego

El protagonista de "Doctor Zhivago" cumple hoy 75 años y sigue alejado de la pantalla grande. Famoso por sus romances, lleva perdidos millones de dólares a causa de su pasión por las apuestas.

EXOTICO Y SEDUCTOR. El actor egipcio siempre atrajo a las mujeres.(REUTERS)
EXOTICO Y SEDUCTOR. El actor egipcio siempre atrajo a las mujeres.(REUTERS)
10 Abril 2007
París.- En el papel de "Doctor Zhivago" hace más de 40 años, se esperaba que Omar Sharif conquistara el corazón de las mujeres e hiciera historia en el cine como un hombre apuesto, exótico y seductor. Pero este actor de bigote y ojos negros como el carbón ha interpretado desde entonces todo tipo de personajes con una personalidad melancólica, extraña o un poco loca, desde el caballero inglés al maharajá de la India.
Salvo algunas excepciones, desde los años 70 no ha habido grandes apariciones de este astro egipcio que hoy cumple 75 años. Pese a ello, este actor famoso por sus romances, su estilo de vida dilapidador y su pasión por las mesas de juego, aúna el aprecio tanto de la prensa como del público.
Sharif nació en 1932 en Alejandría. Su padre, un rico comerciante de maderas, le dio el nombre de Maechel Shaloub. Se crió en El Cairo y ya desde niño mostró interés por la interpretación y el cine. Fundó un grupo de teatro y debutó en el cine en 1953 con la película egipcia "The Blazing Sun". Dos años después se casó con la famosa actriz Faten Hamama. La fama internacional le llegó tras rodar más de 20 películas en Egipto, con el papel secundario de jeque en "Lawrence de Arabia" (1962), de David Lean. Este rol le valió la nominación al Oscar como mejor actor secundario y le proporcionó numerosas ofertas para seguir trabajando. En 1966, a la vez que su trabajo como "Doctor Zhivago" lo encumbraba, se produjo la ruptura de su matrimonio. Su hijo Tarek interpreta en el filme a su padre en edad infantil. Luego siguieron "La noche de los generales" (1967) y "Funny Girl" (1968), con la actriz judía Barbra Streisand como su compañera de reparto, habiéndose convertido él al islam. Pero en los años 70 la estrella de este actor comenzó a declinar; entre otras cosas, por algunas elecciones equivocadas a la hora de escoger sus papeles. En 1973, su pasión por el juego lo llevó a convertirse en campeón mundial de bridge, pero también lo condujo al borde de la ruina. Sharif creó su propio equipo de bridge, que tuvo mucho éxito. Pero tan sólo hasta 1982 perdió en la ruleta al menos 10 millones de dólares.
Entre los caprichos del ex astro de Hollywood se cuenta un reciente incidente en Los Angeles que le granjeó dos años de prisión en suspenso, por golpear a un "valet parking" porque su Porsche no estaba listo cuando quiso marcharse del estacionamiento en compañía femenina. (DPA)

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