10 Abril 2007 Seguir en 
REPRESION (I)
Las tizas blancas hoy están de luto; su color, tristemente, cambió. Mensajes tras mensajes se sucedieron en los teléfonos, que decían: “las tizas no se manchan de sangre. Hoy todos somos Carlos Fuentealba”. Me pregunto, angustiado: ¿la vida no significa nada para nuestros gobernantes? Unos tras otros se suceden en este bendito país y cada uno de ellos, en sus discursos desde las tribunas, aluden con vehemencia al compromiso, a la dignidad, a la libertad, a la igualdad; y en la práctica, con sus conductas, muestran indiferencia, egoísmo y una insoportable intolerancia. ¿Hasta cuándo seguiremos matándonos entre nosotros, los hermanos argentinos? ¿Hasta cuándo seguiremos matando a los docentes con sueldos denigrantes, a desocupados con futuros embargados, a niños marginados y abandonados, a ancianos olvidados? Adiós, compañero Carlos Fuentealba; el color de nuestras tizas hoy es rojo sangre, pero blanca es nuestra esperanza, porque en vano no fue tu lucha.
Hugo César Orellana
Jose María Monzón 295
Monteros (Tucumán)
REPRESION (II)
Murió un docente. Accidente, dijo el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch. ¿También fue accidente el incomprensible ataque a hombres y a mujeres que se manifestaban sin ningún tipo de desmanes? El hecho de cortar una ruta, que no comparto, no tiene justificación para una acción tan agresiva que pudo traer consecuencias más graves aún que la muerte de un profesor. Los docentes han recibido desde hace muchos años cualquier tipo de afrentas, desplantes, humillaciones y abusos. Esto representa la prueba más contundente de lo poco que interesa la educación a los gobernantes y, como consecuencia, lo poco que les importa el bienestar del pueblo, porque como todos sabemos, la educación trae bienestar y progreso. La acción cometida contra los maestros de Neuquén es sólo una muestra de la desidia de los gobernantes, del desorden institucional reinante en el país, de la falta de interés de escuchar el reclamo del pueblo y del pésimo manejo de las leyes. La docencia, que debería ser respetada y enaltecida, ha sido pisoteada una vez más, mostrando al mundo la vergüenza nacional de sus gobernantes, que está llevando a la muerte a la educación argentina.
Marta Carretero
Mitre 657
Trenque Lauquen - Buenos Aires
REPRESION (III)
El viernes pasado, muchos tucumanos recibieron en sus celulares un mensaje de texto que decía: “las tizas no se manchan de sangre. Hoy todos somos Carlos Fuentealba”. Esto me generó mucha tristeza por el solo hecho de pensar que el derecho a manifestarnos se combate con violencia. Pero también hay otras formas de combatir ese derecho y es a través de la pobreza, sosteniéndola y generándola. Este Gobierno -Tucumán no es una excepción- gestiona sobre la pobreza y no crea condiciones de superación. Cuando en una provincia hay 60% de pobres, no pueden existir gestiones exitosas. Se refaccionan hospitales, pero faltan insumos y profesionales. Se construyen escuelas que no son más que “galpones escolares”, depósitos de niños sin oportunidades. Hay mas policías, pero menos seguridad. Todos los martes vemos cómo se acrecienta la marcha de los hijos de la impunidad y de la injusticia. Un ejemplo de ello son los tres obreros que murieron en una construcción; muchos tucumanos sin oportunidades trabajan en condiciones de esclavitud y a sus dirigentes sindicales sólo les interesa alinearse con el poder. De la misma manera, muchos dirigentes políticos que deberían defender la democracia y que no se conculquen nuestros derechos, prefirieron convertirse en “eunucos políticos”. Los tucumanos deberíamos ser todos los días Carlos Fuentealba, un hombre que no pensó nunca en morir por sus ideales, pero que tampoco pensó jamás en dejar de luchar por ellos.
Marcela Bichara
marcebichara@hotmail.com
ARBOLES
En la nota de LA GACETA del 31/3 sobre la poda de los árboles en la calle Muñecas al 500 se advierte que está en marcha la consecuencia más temible del descuido. El director de Espacios Verdes de la Municipalidad afirma que hay que extraer unos 300 ejemplares. Una opinión experta (la de María Cristina Vidal) en el mismo artículo pone en evidencia que la poda preventiva no está siendo hecha de forma correcta y que, además, atenta contra la salud del árbol. Es aún más pavoroso ver la actitud de los vecinos que no se conmueven con la mutilación de los árboles y más bien demandan que estos sean cortados porque “sus raíces están podridas”. Es tiempo de abandonar el empirismo y escuchar opiniones profesionales. ¿Cómo no hacer un esfuerzo por rescatar la mayor cantidad posible de entre estos 300 desafortunados ejemplares? ¿Por qué no pedir una mayor atención para los árboles que corren peligro, no sólo del municipio, sino también de toda la provincia? Los árboles más añosos siempre son los más preciados; y cuando su ciclo vital llega a término, debiera cumplirse aquello de la sentencia: “los árboles mueren de pie” y no derribados por la negligencia o indolencia de quienes (todos nosotros) deben cuidar su existencia. Sería excelente generar un sentido de responsabilidad permitiendo que una persona adopte un árbol y vele por él, como se hace en otras latitudes, con el lógico beneficio de ambos y de la sociedad toda.
José Antonio Velásquez Barrozo
Juan Luis Nougués 120
San Miguel de Tucumán
INSEGURIDAD
Hace más de un año, Tucumán se convulsionaba (nuevamente) por la inseguridad: el motivo, una terrible violación y homicidio. El gobernador quiso tomar el toro por las astas a fin de no verse afectado y usó todas las herramientas a su alcance; entre otras medidas, puso en vigencia la ley de las 4 de la mañana. “Estamos trabajando para darles mayor seguridad a los jóvenes”, dijo el 3/5/06. El tiro le salió por la culata; cada día hay nuevos casos de violaciones, robos, homicidios. Los jóvenes somos conscientes de los peligros al continuar la diversión en un after; pero esto se minimizaría si hubiese policías en las calles velando por la seguridad durante la madrugada. A los colectivos ¿quién controla que circulen de madrugada? Esta normativa trajo problemas en vez de soluciones. ¿Cuántas muertes más tiene que haber para que sea derogada? Si el jefe de Policía y los organismos responsables de controlar a los colectivos hicieran su tarea de manera efectiva, no tendríamos que pensar en nuevas leyes y lamentar nuevas víctimas día a día.
José Emmanuel Pereyra
Pasaje Panamá 354
San Miguel de Tucumán
ANSES
En febrero de 2006 inicié los trámites para jubilarme -el número de legajo es el 13.277- en las oficinas de la avenida Alem. Declaré mis casi 20 años de aportes y, hasta la fecha, no tengo la más mínima noticia sobre mi trámite. Sé que recién en setiembre de 2006 entraron mis papeles a la Anses y que en los primeros días de marzo de este año volvieron de Buenos Aires. Sin embargo, hasta el momento, no tengo noticias. Parece que el Gobierno castiga al que cumple, haciendo los aportes de ley; y al que nunca aportó, sea por el motivo que fuere, lo premia jubilándolo en menos de tres meses.
José Sixto Pellasio
Manz. “B”-Duplex 1
Bº Experimental II
Las Talitas (Tucumán)
Las tizas blancas hoy están de luto; su color, tristemente, cambió. Mensajes tras mensajes se sucedieron en los teléfonos, que decían: “las tizas no se manchan de sangre. Hoy todos somos Carlos Fuentealba”. Me pregunto, angustiado: ¿la vida no significa nada para nuestros gobernantes? Unos tras otros se suceden en este bendito país y cada uno de ellos, en sus discursos desde las tribunas, aluden con vehemencia al compromiso, a la dignidad, a la libertad, a la igualdad; y en la práctica, con sus conductas, muestran indiferencia, egoísmo y una insoportable intolerancia. ¿Hasta cuándo seguiremos matándonos entre nosotros, los hermanos argentinos? ¿Hasta cuándo seguiremos matando a los docentes con sueldos denigrantes, a desocupados con futuros embargados, a niños marginados y abandonados, a ancianos olvidados? Adiós, compañero Carlos Fuentealba; el color de nuestras tizas hoy es rojo sangre, pero blanca es nuestra esperanza, porque en vano no fue tu lucha.
Hugo César Orellana
Jose María Monzón 295
Monteros (Tucumán)
REPRESION (II)
Murió un docente. Accidente, dijo el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch. ¿También fue accidente el incomprensible ataque a hombres y a mujeres que se manifestaban sin ningún tipo de desmanes? El hecho de cortar una ruta, que no comparto, no tiene justificación para una acción tan agresiva que pudo traer consecuencias más graves aún que la muerte de un profesor. Los docentes han recibido desde hace muchos años cualquier tipo de afrentas, desplantes, humillaciones y abusos. Esto representa la prueba más contundente de lo poco que interesa la educación a los gobernantes y, como consecuencia, lo poco que les importa el bienestar del pueblo, porque como todos sabemos, la educación trae bienestar y progreso. La acción cometida contra los maestros de Neuquén es sólo una muestra de la desidia de los gobernantes, del desorden institucional reinante en el país, de la falta de interés de escuchar el reclamo del pueblo y del pésimo manejo de las leyes. La docencia, que debería ser respetada y enaltecida, ha sido pisoteada una vez más, mostrando al mundo la vergüenza nacional de sus gobernantes, que está llevando a la muerte a la educación argentina.
Marta Carretero
Mitre 657
Trenque Lauquen - Buenos Aires
REPRESION (III)
El viernes pasado, muchos tucumanos recibieron en sus celulares un mensaje de texto que decía: “las tizas no se manchan de sangre. Hoy todos somos Carlos Fuentealba”. Esto me generó mucha tristeza por el solo hecho de pensar que el derecho a manifestarnos se combate con violencia. Pero también hay otras formas de combatir ese derecho y es a través de la pobreza, sosteniéndola y generándola. Este Gobierno -Tucumán no es una excepción- gestiona sobre la pobreza y no crea condiciones de superación. Cuando en una provincia hay 60% de pobres, no pueden existir gestiones exitosas. Se refaccionan hospitales, pero faltan insumos y profesionales. Se construyen escuelas que no son más que “galpones escolares”, depósitos de niños sin oportunidades. Hay mas policías, pero menos seguridad. Todos los martes vemos cómo se acrecienta la marcha de los hijos de la impunidad y de la injusticia. Un ejemplo de ello son los tres obreros que murieron en una construcción; muchos tucumanos sin oportunidades trabajan en condiciones de esclavitud y a sus dirigentes sindicales sólo les interesa alinearse con el poder. De la misma manera, muchos dirigentes políticos que deberían defender la democracia y que no se conculquen nuestros derechos, prefirieron convertirse en “eunucos políticos”. Los tucumanos deberíamos ser todos los días Carlos Fuentealba, un hombre que no pensó nunca en morir por sus ideales, pero que tampoco pensó jamás en dejar de luchar por ellos.
Marcela Bichara
marcebichara@hotmail.com
ARBOLES
En la nota de LA GACETA del 31/3 sobre la poda de los árboles en la calle Muñecas al 500 se advierte que está en marcha la consecuencia más temible del descuido. El director de Espacios Verdes de la Municipalidad afirma que hay que extraer unos 300 ejemplares. Una opinión experta (la de María Cristina Vidal) en el mismo artículo pone en evidencia que la poda preventiva no está siendo hecha de forma correcta y que, además, atenta contra la salud del árbol. Es aún más pavoroso ver la actitud de los vecinos que no se conmueven con la mutilación de los árboles y más bien demandan que estos sean cortados porque “sus raíces están podridas”. Es tiempo de abandonar el empirismo y escuchar opiniones profesionales. ¿Cómo no hacer un esfuerzo por rescatar la mayor cantidad posible de entre estos 300 desafortunados ejemplares? ¿Por qué no pedir una mayor atención para los árboles que corren peligro, no sólo del municipio, sino también de toda la provincia? Los árboles más añosos siempre son los más preciados; y cuando su ciclo vital llega a término, debiera cumplirse aquello de la sentencia: “los árboles mueren de pie” y no derribados por la negligencia o indolencia de quienes (todos nosotros) deben cuidar su existencia. Sería excelente generar un sentido de responsabilidad permitiendo que una persona adopte un árbol y vele por él, como se hace en otras latitudes, con el lógico beneficio de ambos y de la sociedad toda.
José Antonio Velásquez Barrozo
Juan Luis Nougués 120
San Miguel de Tucumán
INSEGURIDAD
Hace más de un año, Tucumán se convulsionaba (nuevamente) por la inseguridad: el motivo, una terrible violación y homicidio. El gobernador quiso tomar el toro por las astas a fin de no verse afectado y usó todas las herramientas a su alcance; entre otras medidas, puso en vigencia la ley de las 4 de la mañana. “Estamos trabajando para darles mayor seguridad a los jóvenes”, dijo el 3/5/06. El tiro le salió por la culata; cada día hay nuevos casos de violaciones, robos, homicidios. Los jóvenes somos conscientes de los peligros al continuar la diversión en un after; pero esto se minimizaría si hubiese policías en las calles velando por la seguridad durante la madrugada. A los colectivos ¿quién controla que circulen de madrugada? Esta normativa trajo problemas en vez de soluciones. ¿Cuántas muertes más tiene que haber para que sea derogada? Si el jefe de Policía y los organismos responsables de controlar a los colectivos hicieran su tarea de manera efectiva, no tendríamos que pensar en nuevas leyes y lamentar nuevas víctimas día a día.
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José Sixto Pellasio
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Las Talitas (Tucumán)
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contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
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También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio
real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA
se reserva el derecho de publicación.
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