09 Abril 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- Tras la charla que ofreció ante un teatro Alvear colmado, en su primera visita a la Argentina, Tom Waits interpretó sólo dos íntimas canciones con un piano de cola, y dejó a la audiencia con ganas de escuchar muchas otras.
"Tom Trauberts Blues" y un tema incluido en la banda de sonido de la reciente "El tigre y la nieve", de Roberto Benigni, fueron los títulos que el artista eligió para encantar con su voz áspera y profunda a algunos de los seguidores que tiene en el país.
"Uno escribe las canciones cuando las canciones quieren que las escriban y a veces te molestan, porque a veces estás haciendo otra cosa", dijo en uno de los tramos de una charla que mantuvo con los periodistas Martín Pérez y Mariana Enríquez.
Cuando lograba escaparle a las preguntas muy específicas acerca de momentos puntuales que casi ni él mismo recordaba, Waits se soltaba y hablaba de música y, en particular, de los discos y de su voz.
"Lo bueno es que el disco sigue estando, eso es algo que me sorprende. Es como poner algo de uno en lugar donde queda seguro y alguien lo va a disfrutar en el futuro", dijo Waits, que prefiere abstenerse de las computadoras e ir comprar los discos a las tiendas. "Muchas de las cosas que cambiaron mi vida yo las escuché en discos y en realidad habían pasado 90 años en un estudio de grabación", agregó.
Acerca de su voz, a la que suele recurrir como su principal instrumento, se animó a compararla con "una remera que tenés desde hace mucho tiempo; uno le va dando forma sobre la marcha". Por otra parte, y respecto de los cambios que hubo en su carrera musical, signada por una búsqueda constante, el creador de discos como "Bon Machine" y "Alice", aseguró: "en determinado momento uno se vuelve complaciente con su trabajo, por eso de tanto en tanto hay que romper con uno mismo y buscar por otro lado".
Canciones suyas aparecen en más de 50 filmes e hizo la banda de sonido de cintas como "Una noche en la Tierra", de Jim Jarmusch, y "Golpe al corazón", de Francis Ford Coppola. Al hablar sobre cine y música, Waits destiló todo su ingenio. "Lo más común es que cuando el director está cansado, se le acabó la plata y no sabe cómo terminar la película te llame a vos y te pida que lo arregles todo con una canción; aunque a veces es distinto y la canción es como un ingrediente que engarza a la perfección con el filme", remarcó. (Télam)
"Tom Trauberts Blues" y un tema incluido en la banda de sonido de la reciente "El tigre y la nieve", de Roberto Benigni, fueron los títulos que el artista eligió para encantar con su voz áspera y profunda a algunos de los seguidores que tiene en el país.
"Uno escribe las canciones cuando las canciones quieren que las escriban y a veces te molestan, porque a veces estás haciendo otra cosa", dijo en uno de los tramos de una charla que mantuvo con los periodistas Martín Pérez y Mariana Enríquez.
Cuando lograba escaparle a las preguntas muy específicas acerca de momentos puntuales que casi ni él mismo recordaba, Waits se soltaba y hablaba de música y, en particular, de los discos y de su voz.
"Lo bueno es que el disco sigue estando, eso es algo que me sorprende. Es como poner algo de uno en lugar donde queda seguro y alguien lo va a disfrutar en el futuro", dijo Waits, que prefiere abstenerse de las computadoras e ir comprar los discos a las tiendas. "Muchas de las cosas que cambiaron mi vida yo las escuché en discos y en realidad habían pasado 90 años en un estudio de grabación", agregó.
Acerca de su voz, a la que suele recurrir como su principal instrumento, se animó a compararla con "una remera que tenés desde hace mucho tiempo; uno le va dando forma sobre la marcha". Por otra parte, y respecto de los cambios que hubo en su carrera musical, signada por una búsqueda constante, el creador de discos como "Bon Machine" y "Alice", aseguró: "en determinado momento uno se vuelve complaciente con su trabajo, por eso de tanto en tanto hay que romper con uno mismo y buscar por otro lado".
Canciones suyas aparecen en más de 50 filmes e hizo la banda de sonido de cintas como "Una noche en la Tierra", de Jim Jarmusch, y "Golpe al corazón", de Francis Ford Coppola. Al hablar sobre cine y música, Waits destiló todo su ingenio. "Lo más común es que cuando el director está cansado, se le acabó la plata y no sabe cómo terminar la película te llame a vos y te pida que lo arregles todo con una canción; aunque a veces es distinto y la canción es como un ingrediente que engarza a la perfección con el filme", remarcó. (Télam)
Lo más popular
Ranking notas premium






