Esta película tiene varios protagonistas: uno de ellos es Africa, tan bella como violenta y sumida en la miseria; otro es el drama de las poblaciones nativas, sucesiva o simultáneamente sometidas por el hombre blanco, los caudillos tribales, las revoluciones, los gobiernos corruptos, el hambre y la enfermedad; otro es el tráfico de piedras preciosas, digitado desde los grandes centros de poder y generador de muerte, angustia y miseria entre los habitantes de las tierras que las producen generosamente. Y el otro es el desgarrador drama de la existencia de centenares de miles de niños soldados, esos pequeños que son arrancados de sus familias y convertidos en aterradoras máquinas de matar. Con todos estos elementos, el realizador Edward Zwick compone algo más que un filme de aventuras: es una narración interesante, con ritmo sostenido y apuntalada con buenas actuaciones por parte del trío central integrado por el siempre eficaz Leonardo DiCaprio, un convincente Djimon Hounsou y la cada vez más bella Jennifer Connelly. El personaje de esta última parece puesto para que queden expresadas sin margen de duda las reflexiones que más le interesan al director, pero sirve también para exponer el papel del periodismo en esa tierra arrasada por las contiendas, en las que la vida humana tiene escaso valor. Y donde morir no es lo peor que puede pasarle a un ser humano.
Drama/thriller. EE.UU, 2006. DIRECCION: EDWARD ZWICK. CON LEONARDO DICAPRIO, DJIMON HOUNSOU, JENNIFER CONNELLY. PM16/143´.
VIOLENCIA: con escenas SEXO: sin escenas COMPRENSION: fácil






