23 Marzo 2007 Seguir en 
El peligro de los animales sueltos acecha no sólo en los caminos del interior, sino también en la periferia de la ciudad, como ocurre en calle Italia al 4.400. Allí los automovilistas esquivaron ayer a un caballo que, con las patas delanteras atadas, atravesaba dificultosamente la calzada. Las autoridades deberían iniciar una fuerte campaña de concientización y multas para evitar accidentes.







