Un joven discutió con policías y murió baleado

El muchacho se habría resistido a ser aprehendido mientras estaba tomando alcohol y murió a raíz de las heridas que le infligieron.

REPRESENTACION. Uno de los amigos de la víctima muestra cómo el muchacho recibió el disparo. Detrás de él, otros amigos de Astorga.(LA GACETA / ANALIA JARAMILLO)
REPRESENTACION. Uno de los amigos de la víctima muestra cómo el muchacho recibió el disparo. Detrás de él, otros amigos de Astorga.(LA GACETA / ANALIA JARAMILLO)
20 Marzo 2007
El barrio Cáritas, de Villa Mariano Moreno, quedó conmocionado a causa del homicidio de un joven de 19 años, que recibió un disparo de posta de goma en el abdomen por parte de uno los agentes que intentaban aprehenderlo. Los familiares de la víctima, identificada como Angel Alfredo Astorga, aseguran que los uniformados dispararon sin piedad. El jefe de Policía, Hugo Sánchez, señaló que se trató de una muerte accidental.
El joven, que tiene causas pendientes con la Justicia por robo agravado, amenazas de muerte y hurto, pasadas las 6 de ayer, se encontraba bebiendo junto a un grupo de amigos en la esquina de Calle 16 y 1. Por ese lugar, en una camioneta de la comisaría de Villa Mariano Moreno, se desplazaban los agentes Juan Romano y Juan Costilla que, al observar al grupo, intentaron aprehenderlos por contravención. A partir de allí hay dos versiones sobre cómo ocurrieron los hechos. José Astorga, padre del joven fallecido, señaló: "sentí ruidos en el fondo de la casa y me levanté a ver qué pasaba. Cuando llegué, vi que mi hijo estaba agarrándose el estómago. Pensé que estaba ebrio, pero cuando le levanté la remera vi que tenía la herida del disparo".
El progenitor de Astorga dijo además: "uno de los policías me apuntó con el arma y me pidió que me quedara quieto. Después, se fue con otro en la camioneta. Mi hijo se murió desangrado. Si nos hubieran llevado al hospital, capaz que se habría salvado, pero lo abandonaron y por eso murió".
El jefe de Policía dio a conocer otra versión de cómo se sucedieron los hechos. "El personal se encontraba realizando tareas de prevención. Intentaron identificar a Astorga, pero este escapó. Lo alcanzaron y cuando estaban por detenerlo se produjo un forcejeo que provocó que el arma se disparara accidentalmente", explicó Sánchez.El comisario general desmintió categóricamente que los uniformados hayan abandonado intencionalmente al joven herido. "Familiares y vecinos, al enterarse de lo que había ocurrido, comenzaron a insultar y agredir a los agentes, por lo que debieron abandonar el lugar.
Fueron hasta la comisaría a buscar refuerzos y regresaron a la casa, pero allí les anunciaron que habían trasladado a Astorga al Centro de Salud, adonde falleció", expresó.
"Fue una desgracia. Colaboraremos con la Justicia para que se compruebe que se trató de un accidente y no de un caso de gatillo fácil. Por eso ordené que se inicien sumarios paralelos para que todo quede esclarecido", adelantó Sánchez.
La fiscal VIII de Instrucción, Adriana Giannoni (secretaría de Norma Díaz Volachec), al enterarse de lo que había ocurrido, ordenó que ambos uniformados sean aprehendidos y que sean puestos a disposición de la Justicia para que declaren. Paralelamente, el ayudante fiscal Carlos Bustos Montoya comprobó que el joven recibió el disparo de postas de goma cuando estaba en el interior de la vivienda. También decidió que todas las pericias para aclarar los puntos oscuros del caso serán realizadas por fuerzas nacionales y no por la Policía de la Provincia.
La familia Astorga adelantó que serán querellantes, para asegurarse de que la investigación sea objetiva. "No queremos que esto quede en la nada. Haremos lo imposible para que se sepa la verdad", expresó el padre del joven.