Nadie quiere mostrar signos de debilidad

El resultado de la interna justicialista definirá un escenario político con vista a la elección del 26 de agosto, ya sea que gane la diputada nacional o el vicegobernador. PorJuan Manuel Asis - Redacción LA GACETA.

20 Marzo 2007
El viernes, el gobernador José Alperovich dijo que esperaba charlar con el vicegobernador Fernando Juri; ayer, en cambio, señaló que fue malinterpretado, por lo que ahora no se sabe si quiere o no quiere dialogar con su compañero de fórmula de 2003. Esto lleva a preguntar: ¿quién asesora al mandatario? La respuesta es que Alperovich siempre hace y dice lo que piensa, sin necesidad de pedir consejos ni medir los efectos políticos de sus actos, ni ahora, cuando todo gesto y palabra está impregnado por la interna peronista. ¿Qué pasó en 48 horas para que volviera sobre sus pasos? Hubo demasiados análisis adversos a su conducta política, ya que sus declaraciones sobre la necesidad de una charla con Juri se interpretaron como un signo de debilidad, rasgo del que reniega el mandatario, máxime a 288 horas de la gran contienda entre su esposa, la diputada nacional Beatriz Rojkés, y Juri, a quien quiere arrollar en las urnas con una montaña de votos. "Sólo quieren debatir los perdedores", reza una máxima política en tiempos electorales y tal vez eso haya hecho reflexionar a Alperovich, quien es optimista respecto de la interna del 1 de abril, aunque no lo reconozca públicamente. Sólo así puede entenderse que el titular del PE haya afirmado que se lo malinterpretó: no quiere mostrarse débil ni derrotado; no sería bueno para la imagen, ni para atrapar sufragios.
Y en lo que resta de campaña no hay que equivocarse, porque el 1 de abril se definen futuros. Los escenarios posibles son: 1- triunfo contundente de Alperovich: lo pondría a un paso de repetir la victoria el 26 de agosto, ya que la oposición se muestra dispersa y débil, cuando no unida al esquema de poder alperovichista, y atada al resultado de la interna del PJ. 2- triunfo por escaso margen de Alperovich: lo que envalentonaría a sus opositores, internos y externos, con la consiguiente posibilidad de que se entorpezca la gestión en sus últimos meses ante la aparición de un nuevo referente: Juri. 3- que se imponga Juri (por cualquier cifra): lo que puede derivar en dos situaciones probables: A- en una futura interna peronista con dos candidatos a gobernadores (Alperovich y Juri) y la consiguiente fractura del oficialismo en el último tramo de la gestión. B- que Alperovich decida pelear la reelección por fuera del justicialismo, con alguno de los partidos políticos que apoyan su postulación. Pero hay más alternativas para analizar: que se repita el resultado de la interna peronista de 1988, cuando compitieron Ricardo Díaz y Osvaldo Cirnigliaro, y el primero ganó la presidencia y el segundo se quedó con el congreso. La disputa interna fue permanente, y el PJ fue intervenido en 1991. Si esto sucediera en abril, el concepto "ingobernabilidad" sería luego de uso frecuente, tanto en lo partidario como en lo institucional.
Pero por debajo de los principales protagonistas también hay individuos que compiten por sus propios espacios: los alperovichistas que quieren asegurarse un espacio en la futura lista oficialista para agosto y los juristas que intentan desplazarlos. Por eso, la interna del PJ será una verdadera guerra territorial entre la dirigencia, de circuitos (en la capital) y de secciones electorales (en el interior), porque allí se le va la futura vida política. Los comicios de abril servirán para posicionarse. Así, por ejemplo: en el circuito 15-B se enfrentarán Juan Carlos Mamaní (jurista-J) y Ramón Cano (alperovichista-A), en el 18-A Christian Rodríguez (J) contra Armando Cortalezzi (A), en los circuitos 9 y 9-A disputarán en el terreno los Juri y Antonio Alvarez contra Carlos Assan (A); en el 14 y 14-A pelearán los primos Gerónimo y Carolina Vargas Aignasse (A) contra Juan Eduardo Rojas (J); en el 12 y 12-A el legislador Rodolfo Ocaranza (J) batallará contra Miguel Pascual (A), dirigente que cuenta con el respaldo del Ministerio de Gobierno; en el 11 el jurista Alejandro Sami disputará contra los alperovichistas José Miranda y Beatriz Mirkin; en el 13 y 13-A el edil Oscar Cano (A) peleará con Enrique Salvatierra (J). En la capital la batalla será crucial, en lo individual y en lo colectivo, ya que aquí hay 52.000 afiliados. Ambos bandos entienden que la capital definirá el resultado final.






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