20 Marzo 2007 Seguir en 
La mayoría de las comunidades elabora leyes para respetarlas y hacerlas cumplir a través de sus representantes. Son justamente estas las sociedades que progresan, especialmente aquellas que hacen hincapié en la vida y en la educación de los ciudadanos. Hace pocas semanas, se inició una nueva controversia a causa de declaraciones que el director de Tránsito de la Municipalidad hizo a nuestro diario. El funcionario había manifestado que el aumento de accidentes en San Miguel de Tucumán se producía por la imprudencia de muchos conductores, que obtienen sus licencias en municipios del interior, sin rendir exámenes y sin cumplir mínimos requisitos. Esta realidad, por cierto, no es novedosa.
En febrero de 2004, para corroborar las denuncias de irregularidades, un periodista de nuestro diario hizo un recorrido por varias municipalidades como ciudadano común y obtuvo en un día cuatro licencias de conducir en Banda del Río Salí, en Tafí Viejo, en Alderetes y en Las Talitas. El cronista sacó carnets de todas las categorías, es decir que lo autorizaron para manejar motocicletas, automóviles, ambulancias, camiones y ómnibus. No tuvo que rendir exámenes de manejo, ni superar chequeos médicos. Ni siquiera le exigieron como requisito residir en el municipio, tal como obliga la ley nacional. En algunos casos, como en Banda del Río Salí o en Tafí Viejo, era posible obtener una licencia con otro nombre, domicilio imaginario y documento falso. En esa oportunidad, el entonces director municipal de Tránsito señaló que en los controles realizados durante los últimos seis meses, de cada 10 conductores que eran detenidos para inspección, ocho tenían carnet del interior, a pesar de estar domiciliados en la capital. El funcionario afirmaba que muchos vehículos en la provincia eran conducidos por personas que no habían pasado por exámenes médicos, ni teórico-prácticos. En esa ocasión, sostuvo que en el último semestre de 2003 los accidentes de tránsito se incrementaron en un 80,3%. Se presentaron entonces varios proyectos para crear una licencia única en la Legislatura, pero ninguno fue tratado, ni tampoco tuvieron dictamen.
Como en 2004, en estas últimas dos semanas varias municipalidades pusieron el grito en el cielo y se opusieron a la creación de un registro único. Un experto que fue subsecretario de Seguridad Vial de la Nación y miembro de la comisión que reglamentó la Ley Nacional de Tránsito dijo que el otorgamiento de licencias es central y decisivo para la seguridad vial. Para obtener un permiso debo estar apto para conducir. Por un afán recaudatorio o por una cuestión política de hacer favores, los municipios chicos emiten licencias sin exigir muchos requisitos, lo cual es muy peligroso. A esta observación se suma la apreciación del director de Tránsito de Yerba Buena, que indicó que por falta de recursos los municipios del interior no pueden cumplir con todas las exigencias establecidas por ley para habilitar a una persona a conducir. Un legislador señaló que, de acuerdo con un informe de la guardia del hospital Padilla, en 2006 aumentaron un 10% los heridos en choques, respecto de 2005.
La vida de las personas debe ser primordial para cualquier Estado. No es posible que por intereses creados entre los municipios aún no se haya resuelto definitivamente esta problemática. Es necesario, por otro lado, que haya una coordinación permanente de las fuerzas que hacen los operativos, y no apuntar a la recaudación, sino a la prevención. Si las transgresiones a la ley parten de los mismos municipios, no se podrá lograr un cambio cultural en los tucumanos.
En febrero de 2004, para corroborar las denuncias de irregularidades, un periodista de nuestro diario hizo un recorrido por varias municipalidades como ciudadano común y obtuvo en un día cuatro licencias de conducir en Banda del Río Salí, en Tafí Viejo, en Alderetes y en Las Talitas. El cronista sacó carnets de todas las categorías, es decir que lo autorizaron para manejar motocicletas, automóviles, ambulancias, camiones y ómnibus. No tuvo que rendir exámenes de manejo, ni superar chequeos médicos. Ni siquiera le exigieron como requisito residir en el municipio, tal como obliga la ley nacional. En algunos casos, como en Banda del Río Salí o en Tafí Viejo, era posible obtener una licencia con otro nombre, domicilio imaginario y documento falso. En esa oportunidad, el entonces director municipal de Tránsito señaló que en los controles realizados durante los últimos seis meses, de cada 10 conductores que eran detenidos para inspección, ocho tenían carnet del interior, a pesar de estar domiciliados en la capital. El funcionario afirmaba que muchos vehículos en la provincia eran conducidos por personas que no habían pasado por exámenes médicos, ni teórico-prácticos. En esa ocasión, sostuvo que en el último semestre de 2003 los accidentes de tránsito se incrementaron en un 80,3%. Se presentaron entonces varios proyectos para crear una licencia única en la Legislatura, pero ninguno fue tratado, ni tampoco tuvieron dictamen.
Como en 2004, en estas últimas dos semanas varias municipalidades pusieron el grito en el cielo y se opusieron a la creación de un registro único. Un experto que fue subsecretario de Seguridad Vial de la Nación y miembro de la comisión que reglamentó la Ley Nacional de Tránsito dijo que el otorgamiento de licencias es central y decisivo para la seguridad vial. Para obtener un permiso debo estar apto para conducir. Por un afán recaudatorio o por una cuestión política de hacer favores, los municipios chicos emiten licencias sin exigir muchos requisitos, lo cual es muy peligroso. A esta observación se suma la apreciación del director de Tránsito de Yerba Buena, que indicó que por falta de recursos los municipios del interior no pueden cumplir con todas las exigencias establecidas por ley para habilitar a una persona a conducir. Un legislador señaló que, de acuerdo con un informe de la guardia del hospital Padilla, en 2006 aumentaron un 10% los heridos en choques, respecto de 2005.
La vida de las personas debe ser primordial para cualquier Estado. No es posible que por intereses creados entre los municipios aún no se haya resuelto definitivamente esta problemática. Es necesario, por otro lado, que haya una coordinación permanente de las fuerzas que hacen los operativos, y no apuntar a la recaudación, sino a la prevención. Si las transgresiones a la ley parten de los mismos municipios, no se podrá lograr un cambio cultural en los tucumanos.







