Nueva "cumbre" para preservar el mercado
La industria azucarera argentina convocó esta semana a un encuentro en Buenos Aires, del que participarán los referentes del sector. La exportación será tema excluyente. Por Fernando García Soto - Redacción LA GACETA.
19 Marzo 2007 Seguir en 
Las previsiones de que este año se logrará un nuevo récord de producción de azúcar en el país, con un escenario interno y externo no tan favorables como en 2006, precipitaron la decisión del Centro Azucarero Argentino (CAA) de reeditar la “cumbre” de referentes del sector que tanto rédito generó en 2006. Dado que en la zafra pronta a comenzar no será tan tentador exportar azúcar como en la temporada pasada, porque el precio promedio de la tonelada de azúcar es U$S 100 más bajo que los valores de la campaña anterior y los costos de la actividad no dejan de subir, un acuerdo sectorial para preservar el mercado interno parece ser fundamental. A diferencia de lo ocurrido en 2006, los que manejan la política azucarera nacional no sólo deberán cuidar este año que el precio interno del azúcar no suba de los niveles pautados con el Gobierno central para ayudar a combatir la inflación, sino también que no baje de los límites que marca la rentabilidad. Aunque en la última temporada se batieron todas las marcas de producción de azúcar en el país, los excelentes precios externos con que se operó en buena parte de la campaña no hacían temer por sobreofertas que pudieran afectar las cotizaciones internas; por el contrario, todos querían exportar más que lo establecido, al menos en la primera parte de la zafra.
La edición 2007 de la “cumbre” azucarera nacional no se realizará en Tucumán, como ocurrió el año pasado; esta vez se hará en Buenos Aires, durante dos jornadas, entre el miércoles y el jueves de esta semana. Estarán presentes los máximos referentes de la industria azucarera nacional -incluido Atanor- y las entidades cañeras de Tucumán, Jujuy y Salta. Según adelantaron algunos de los azucareros que fueron invitados al encuentro, la agenda será abierta, de manera que se podrá discutir sobre todas las cuestiones que surjan -seguramente algunos párrafos se dedicarán al espinoso tema de los biocombustibles-, aunque se hará hincapié en dos puntos clave. En primer lugar, se fijará un porcentaje de exportación de azúcar, que rondará el 30%, similar al determinado en 2006, para que la oferta no supere al consumo interno. Pero, los industriales del norte harán una apuesta más este año: “invitarán” a los cañeros a que cedan un 6% de su azúcar para compensar el sobrecosto que surge por el fraccionamiento del producto en el marco del acuerdo nacional que pone un techo al precio interno. ¿Aceptarán esta retención los cañeros?
Si se concretaran las estimaciones, la Argentina podría producir durante la próxima zafra más de 2,5 millones de toneladas de azúcar (2,3 millones en 2006, el récord hasta ahora), lo que en sí mismo es un volumen muy grande. La cumbre de Buenos Aires servirá no sólo para definir el destino de la actividad en el mediano plazo, sino también para que se consolide -o no- la tan mentada unidad azucarera.







