18 Marzo 2007 Seguir en 
"En otros tiempos, el tucumano podía solucionar los problemas dialogando. Ahora, por los casos que recibimos, es notorio que prefieren hacerlo con armas, golpes y piedras", aseguró el subcomisario Miguel Gómez, titular de la sección Seguridad Personal de la Dirección General de Investigaciones.
Gómez sostuvo que la mayoría de los casos en los que intervienen son amenazas de muerte. "Nuestra misión es identificar a los autores y, una vez que lo hacemos, los citamos a que presten declaración y les explicamos cuáles son las consecuencias del delito que están cometiendo. En la mayoría de los casos, logramos poner punto final, pero en los casos más graves, recolectamos todas las pruebas a la Justicia para que se dispongan medidas más duras", comentó.
"Para nosotros todas las denuncias son importantes. Obviamente que con una investigación podemos determinar cuáles son las más conflictivas y en este tipo de casos ponemos mayor énfasis", agregó Gómez.
El titular de Seguridad Personal coincidió que el número de denuncias se incrementó un 30%. "A veces los casos no son sencillos de resolver, porque tenemos que identificar a los autores de las amenazas que se hacen a través de llamadas telefónicas o mensajes de textos a celulares. Esto lleva su tiempo", explicó. El policía, que en los próximos días se transformará en el jefe de la División Homicidios y Delitos Complejos de la Policía, expresó que en los últimos tiempos, sus hombres se transformaron en una especie de psicólogos. "Además de contener a las víctimas, estamos obligados a hacerles entender a los acusados que deben modificar su conducta si es que no quieren tener problemas con la Ley", concluyó.
Gómez sostuvo que la mayoría de los casos en los que intervienen son amenazas de muerte. "Nuestra misión es identificar a los autores y, una vez que lo hacemos, los citamos a que presten declaración y les explicamos cuáles son las consecuencias del delito que están cometiendo. En la mayoría de los casos, logramos poner punto final, pero en los casos más graves, recolectamos todas las pruebas a la Justicia para que se dispongan medidas más duras", comentó.
"Para nosotros todas las denuncias son importantes. Obviamente que con una investigación podemos determinar cuáles son las más conflictivas y en este tipo de casos ponemos mayor énfasis", agregó Gómez.
El titular de Seguridad Personal coincidió que el número de denuncias se incrementó un 30%. "A veces los casos no son sencillos de resolver, porque tenemos que identificar a los autores de las amenazas que se hacen a través de llamadas telefónicas o mensajes de textos a celulares. Esto lleva su tiempo", explicó. El policía, que en los próximos días se transformará en el jefe de la División Homicidios y Delitos Complejos de la Policía, expresó que en los últimos tiempos, sus hombres se transformaron en una especie de psicólogos. "Además de contener a las víctimas, estamos obligados a hacerles entender a los acusados que deben modificar su conducta si es que no quieren tener problemas con la Ley", concluyó.
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